“Well, let’s not start sucking each other’s dicks quite yet”
Víctor Escribano, 10 de Enero de 2008 en Citas.
Tags: el lobo, john travolta, jules, pulp fiction, samuel l. jackson, tarantino, vincent vega
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Retocando un par de cosas del diseño del blog (aunque no noteís cambios tenía un jaleo importante en la barra lateral derecha) me dí cuenta de que la presentación se pasa de minimalista; vi que es algo monótona. Un instante después, en el que se hubiese encendido una bombilla encima de mi cabeza si fuera un dibujo animado, se me ocurrió que una buena forma de alegrar el aspecto de la página era incluyendo una cita de una película en la barra izquierda. Si, además, esa cita se renovase semanalmente y se explicase el porqué de su elección, entonces tendría la categoría que ahora presento: Cita de la semana. Para estrenarla, Pulp Fiction es perfecta. Como norma, la cita estará en su idioma original salvo que este sea el japonés o igualmente incomprensible.

Vincet y Jules, John Travolta y Samuel L. Jackson respectivamente, se ven en un jodido marrón cuando, de camino al garito de Marcellus Wallace (Ving Rhames) en coche, Vincent dispara accidentalmente al pasajero del asiento de atrás. La bala impacta en la cabeza y llena de sesos y sangre el interior del automóvil, que automáticamente se convierte en una señal luminosa para la pasma que dice algo así como “venid a detenernos”. No les queda más remedio que ir a casa del hombre de confianza más cercano, Jimmie, interpretado por Quentin Tarantino.
La verborrea de los tres provoca una conversación sin desperdicio, donde Julius y Vincent intentan convencer al huesped de que se quede el cadáver en su casa el tiempo indispensable, mientras éste se queja de que si su mujer los pilla se divorcia. Al intento de peloteo de Jules alabando el café que les ha preparado, Jimmie contesta:

I don’t need you to tell me how fucking good my coffee is, okay? I’m the one who buys it. I know how good it is. When Bonnie goes shopping she buys SHIT. I buy the gourmet expensive stuff because when I drink it I want to taste it. But you know what’s on my mind right now? It AIN’T the coffee in my kitchen, it’s the dead nigger in my garage
El ambiente se calma cuando Marcellus, tras la llamada de socorro de Jules, avisa al hombre que soluciona problemas, El Lobo, véase un Harvey Keitel magistral. Su esencial labor consiste en decir que limpien el coche, que cambien la tapicería de los asientos y finalmente que se deshagan de los trajes ensangrentados.

Vincent y Jules limpian el coche a conciencia. Tanto que, Jimmie, sorprendido con el increíble resultado, exclama:
I can’t believe this is the same car
Y entonces El Lobo suelta la bomba, algo parecido a “no empecemos a chuparmos las pollas todavía”:
Well, let’s not start sucking each other’s dicks quite yet
Ese tono irónico y picaresco resume muy bien el guión ágil, ingenioso y divertidísimo de un Tarantino en estado de gracia. Pulp Fiction es su obra maestra y lo consagró como el director más influyente de los noventa. A partir de su estreno en 1994, las pantallas se llenarían de gangters facundos y predicadores, pero ninguno de ellos estuvo a la altura de Vincent Vega o Jules Winnfield.

