Si yo fuera académico…

La octagésima edición de los Oscar será en la madrugada de este domingo, y quiero aprovechar la ocasión para dar mi inútil voto a los que creo que deberían ganar. A pesar de la disparidad de opiniones que han generado las películas con más candidaturas, el nivel es muy alto y me ha costado decidirme. Un apunte: no he visto Michael Clayton, pero no creo que cambiara mucho mi decisión de lo contrario.

Mejor película


No es país para viejos (2007)


Expiación (2007); Juno (2007); Michael Clayton (2007)
Pozos de ambición (2007)

Todavía no estoy seguro de cuál ha sido para mi la mejor película de las nominadas. Juno es entrañable e inteligente, pero no está a la altura de Pozos de ambición o No es país para viejos. Mi Oscar va para esta última porque no he conseguido concluir si la de Anderson es una buena película o una extraordinaria.

Mejor director


Joel Coen, Ethan Coen


Paul Thomas Anderson, Tony Gilroy, Jason Reitman, Julian Schnabel

Por aquello de que la mejor película esté acompañada del mejor director y porque a los Coen le deben una por Fargo.

Mejor actriz


Ellen Page


Cate Blanchett, Julie Christie, Marion Cotillard, Laura Linney

Ellen Page ha hecho de Juno una adolescente que se las sabe todas y sin embargo es ingenua y divertida. Como dijo Roger Ebert, “dan ganas de abrazarla”.

Mejor actor


Daniel Day-Lewis


George Clooney, Johnny Depp, Tommy Lee Jones, Viggo Mortensen

Complicada categoría. Tommy Lee Jones es el motor de En el valle de Elah (2007), Viggo Mortensen hace una de las mejores actuaciones de su carrera, Johnny Depp confirma cantando que es uno de los grandes, pero el misántropo Daniel Plainview que interpreta Day-Lewis es demoledor. Alguno ha dicho que sobreactúa; no ha visto la misma película que yo.

Otras categorías

Aún a riesgo de repetirme diré que la mejor película de animación del año es, por goleada humillante, Ratatouille. Casi le daría también otro por el mejor guión original si no fuera por Diablo Cody y Juno; dejémoslo en empate. Mejor guión adaptado: no me mojo, que no he leído ninguna de las fuentes.

Para dar lugar a la polémica el mejor montaje es el de Christopher Rouse por El últimatum de Bourne. La fotografía iría para Robert Elswit, por su dura y sucia américa de principios de siglo en Pozos de ambición. La dirección artística de ésta también es ejemplar, pero no puedo olvidar el Londres victoriano de Dante Ferreti y Francesca Lo Schiavo en Sweeney Todd.

Por último, Javier Bardem se merece el de mejor actor secundario (aunque curiosamente no me sorprendió tanto su interpretación) y Alberto Iglesias, se lo merezca o no, que se lleve el de banda sonora por ser made in Spain.

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Sangrad, sangrad malditos

Sweeney Todd: el barbero diabólico de la calle Fleet (2007)

Dirección: Tim Burton

Guión: John Logan

Intérpretes: Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Alan Rickman

 

 

Sweeney Todd: el barbero diabólico de la calle Fleet, está basada en el musical homónimo de Stephen Sondheim y Hugh Wheeler que a su vez se basa en The String of Pearls, la pieza de Christopher Bond. Si se ha tenido la oportunidad de ver el musical en el teatro o se conoce la historia, se comprueba que el guión de la película es muy fiel a la obra de Sondheim y Wheeler y por tanto a la de Bond. El trabajo y el mérito están en la visualización de Tim Burton, fuerza motriz de un musical que entra más por los ojos que por los oídos.

“There’s no place like London”, entona el misterioso Sweeney Todd mientras surca el Támesis. Ciertamente, no es fácil recordar un lugar tan corrupto y mugriento como el Londres más mísero de la Revolución Industrial. Las chimeneas escupen humo negro que se pierde en un cielo sin vida, y los angostos callejones son dominio de la pobreza y de las ratas. Todd (Johnny Depp), que regresa de su injusto cautiverio para vengarse del codicioso juez que lo difamó, violó a su mujer y retuvo a su hija, descubre que su vieja casa es ahora una tienda donde sirven las peores empanadillas de Londres. Forma con la señora Lovett (Helena Bonham Carter), la dueña, una simbiosis que hace prosperar el negocio a la vez que esconde la masacre en la que se convierte su venganza: rica carne de infelices, degollados con certeros navajazos, se sirve en la calle Fleet.

Sweeney Todd es una tragedia sangrienta, muy sangrienta, que celebra lo macabro y lo extraño y aún le queda sitio para el humor. Aparte del tema de la obsesión por la venganza que deriva en locura, está también la crítica a una sociedad inhumana en la que la única manera de salir adelante es ser un criminal. Cortar yugulares para vender empanadillas; juzgar con despotismo y falsedad para ganarse una reputación.

Pero no hay que olvidar que la película es un musical, y como tal funciona de maravilla. Los números se combinan tan bien con el diálogo que uno no recuerda si tal cosa se ha dicho o se ha cantado. La música se tararea sin darse cuenta y las interpretaciones son impecables. Johnny Depp está perfecto, pero la actuación que más me sorprendió fue la de Helena Bonham Carter, una señora Lovett cuyo amor por el perturbado barbero es imposible y que imagina, la pobre ilusa, una vida juntos a la orilla del mar. Y como el juez Turpin, Alan Rickman, un villano por excelencia, rey de la mueca y mirada perversas. Además todos cantan bien, incluído Sacha Baron Cohen como el (falso) barbero italiano que, en un desorden cultural de origen desconocido, viste traje de luces.

Al igual que en todas sus películas, Tim Burton crea un auténtico mundo en el que situar a sus personajes; es su toque personal, su impronta de autor. En esta ocasión se sirve del diseño de producción de Dante Ferreti (El aviador, Casino) y la fotografía de Dariusz Wolski (Dark City) para recrear un Londres sombrío, hostil y mustio. La imaginación de Burton es casi ilimitada, y si bien a veces se ha impuesto a la historia, aquí está donde debería: al servicio de ella. El resultado es una tenebrosa y cautivadora película.

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Sí es mes para estrenos

El mes de los Oscar es casi siempre un buen mes para ir al cine. Como la mayoría de las nominadas esperan a finales de año para estrenarse en Estados Unidos (vayamos a que se les olvide a los académicos si salen en marzo) en España nos llegan por estas fechas. Si el nivel es alto (que suele serlo) lo bueno es que hay donde elegir en la cartelera, que luego vienen meses de vacas flacas y hay que tirar de DVD. Lo malo es que llevas esperando varios meses, resistiendo la tentación pirata del screener, para poder ver ese peliculón de tu admirado ‘x’ en todo su esplendor. Mejor, según los cánones recientes, la piratería es pecado, y creo que mortal.

1 de febrero

Juno, de Jason Reitman

Si el crítico Roger Ebert la elige como mejor película del año pasado, algo tendrá. Claro que en su día ese lugar lo ocupó Crash, de Paul Haggis, pero casi siempre coincido con él y merece la pena probar una alternativa a Monstruoso (¡¿un bicho enorme atacando Nueva York?! ¡¿qué me dices?!) y John Rambo.

8 de febrero

No es país para viejos, de Joel e Ethan Coen

Cuando me enteré de que los Coen volvían a la senda marcada por Sangre Fácil y Fargo, busqué inmediatamente el primer día en que pudiese ver su última película: “¡El 8 de febrero, pero si estamos en octubre!…” Queda poco más de una semana y hasta hoy no he leído ni una sola crítica ni me he enterado de qué va. Por supuesto no he visto el trailer que facilito, y aunque algo he oído acerca de lo buena que es, ya no me acuerdo. Prefiero verla como si ni siquiera supiese a qué voy.

15 de febrero

Pozos de ambición, de Paul Thomas Anderson

Inexplicablemente ésta es la traducción de There will be blood. Incluir la palabra sangre en el título les habrá dado miedo a las distribuidoras, que han elegido este insípido título por si acaso alguien se confunde y cree que va al cine a una de vampiros. Traducciones absurdas aparte, ver a Daniel Day-Lewis actuar es un lujazo, y más si lo dirige el mismo de Magnolia y Boogie Nights ¿Conseguirá superarlas?

Sweeney Todd, de Tim Burton

El sangriento musical de Broadway convertido en película por el mayor fan de Edgar Allan Poe y protagonizado por Johnny Depp ¿Se puede pedir más? Dejad de un lado los prejuicios e id a verla en cuanto la estrenen, que el musical ha dado buen cine. Y si no podéis deshaceros de vuestras ideas preconcebidas sacad la entrada igualmente, porque tiene pinta de romper moldes. Yo no me la pierdo.

Del resto de estrenos también tengo ganas de ver La escafandra y la mariposa, dirigida por la revelación de este año en los Globos de Oro, Julian Schnabel, y My Blueberry Nights, de Wong Kar Wai.

Qué bien acabar los exámenes el 7…

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Chat con Tim Burton en elmundo.es

Para todos aquellos fans del chalado de Burton, la oportunidad que brinda hoy elmundo.es es única. A partir de las 12 de la mañana (es decir, dentro de unos minutos) se abre un chat con el director de Ed Wood o la inminente Sweeney Todd. Siento postear esto con tan poco tiempo de maniobra, seguro que más de uno se queda con las ganas al haber leído mi post tarde, pero es que un servidor se acaba de enterar.

Enviad vuestras preguntas aquí y esperad pacientes a que elija la vuestra entre las miles que seguro recibirá.

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