star wars

De cómo David Lynch no dirigió ‘El retorno del Jedi’

George me pidió que me acercara a verle y hablar con él, sobre dirigir lo que sería la tercera ‘Guerra de las galaxias’, y tenía casi cero interés. Pero siempre he admirado a George. ¿Sabéis?, George es un tío que hace lo que le encanta, yo hago lo que me encanta, la diferencia es que lo que a él le encanta genera cientos de miles de millones de dólares. Así que pensé que al menos debía visitarle, y fue increíble. Tuve que ir antes a un edificio en Los Ángeles, y conseguir una tarjeta de crédito especial, y llaves especiales, y un mapa… Y fui al aeropuerto, cogí el vuelo, y tenían un coche de alquiler preparado para mi, todo estaba listo. Y se suponía que debía conducir hasta este sitio, y entré en una oficina y allí estaba George. Habló conmigo un rato y luego me dijo: “te quiero enseñar algo”… Más o menos entonces me entra un ligero dolor de cabeza, ya sabéis a lo que me refiero (risas)… Así que me llevó al piso de arriba, y me enseñó unas cosas llamadas wookies, y el dolor de cabeza va en aumento… me enseñó muchos animales y cosas por el estilo. Entonces me dió una vuelta en su Ferrari para ir a comer, y George es bajito, y estaba casi tumbado en su choche; volábamos a través de un pequeño pueblo del norte de California… Fuimos a un restaurante, no es que no me guste la ensalada, pero lo único que tenían eran ensaladas (risas). Entonces me viene casi una migraña, y estaba deseando llegar a casa, e incluso antes de llegar a casa me arrastré hasta una cabina, llamé a mi agente y le dije: “no hay forma de que yo haga esto, no la hay”; y me dijo: “David, David, David, tranquilízate, no tienes que hacerlo”. George, que Dios le bendiga, lo llamé al día siguiente y le dije que él debía dirigirla, que era su película, había inventado todo sobre ella. Pero no le gusta demasiado dirigir, así que otra persona acabo dirigiéndola. Llamé a mi abogado y le dije que no lo iba a hacer, y me dijo: “acabas de perder nosécuantos millones de dólares”. Pero no pasa nada.

Tags: , , , ,

“No, no lo intentes. Hazlo o no lo hagas. Pero no lo intentes”


En un recóndito y cenagoso planeta se esconde el maestro de Jedi más poderoso de la galaxia. El joven Luke Skywalker llega hasta allí en su X-Wing con el androide R2D2, buscando al mentor que ha de convertirlo en un verdadero Caballero Jedi. Para su sorpresa, el famoso Yoda es un enano verde que utiliza un bastón para caminar. La Fuerza, sin embargo, no entiende de apariencias.

Mientras Luke entrena su cuerpo y su mente, cabeza abajo sujetando a su maestro y a una piedra, su nave se sumerge sin remedio en el agua de la ciénaga. Pierde la concentración y caen él y Yoda al romperse el delicado equilibrio en que se encontraban.

-Jamás la sacaremos de ahí – se resigna Luke
-¿Tan seguro estás?… Tú siempre dices que no se puede. Nada oyes de lo que digo – responde Yoda. Pero Luke desconfía:
-Maestro, mover piedras es una cosa pero esto, esto es totalmente diferente
-No, no es diferente, sólo es diferente en tu mente. Tienes que olvidarte de lo que has aprendido

Luke parece no entender a pesar de las palabras de Yoda; con desgana, suelta: está bien, lo intentaré. Yoda le recuerda que lo mediocre y la falta de convicción no tienen cabida en el Jedi:


No, no lo intentes. Hazlo, o no lo hagas. Pero no lo intentes

Luke fracasa. Quieres lo imposible, espeta, y Yoda pasa de la teoría a la práctica:


Con la nave a salvo, después de una demostración de lo que la confianza en uno mismo puede conseguir, Luke admite que había subestimado a la Fuerza:

-Yo no, no puedo creerlo…
-Ya, por eso has fallado

Tags: , , ,