Hi Sally!

Eres Sally Menke, editora cinematográfica, y estás montado una película de Quentin Tarantino.
Porque eres editora, estás sola en una sala oscura, sumergida en un mundo de incontables imágenes que se repiten con leves diferencias; construyes un puzzle de cientos de miles de piezas.
Porque eres editora, tienes un plazo exiguo; tu ardua y mecánica labor debe ser efectiva y apenas tiene descanso.
Pero porque eres Sally Menke, y estás montando una película de Tarantino, los ojos te pesan menos y te sientes acompañada.
Seguir leyendo

Las mejores películas de la década… ¿no?

Después de publicar la opinión de mis lectores sobre las mejores películas de la década, faltaba la mía. Viene con retraso porque he intentado, sin éxito, ponerme al día con todo aquello que pensaba sería importante ver antes de conformar mi lista. La tarea se antojó interminable y la perspectiva era errónea. No se trata de que vea todo para que la lista se ajuste mejor a una verdad de excelencia; se trata de que haya visto lo máximo posible para elaborar una relación abierta de películas que destacan entre el resto, que son grano entre paja. El criterio que he seguido para incluír una película en esta lista ampliable ha sido hacer caso de mi instinto. Soy defensor a ultranza del pensamiento crítico, pero una vez dadas todas las vueltas posibles el indicador más sincero es qué siento cuando la veo.

Después del salto, 24 películas hechas entre el año 2000 y 2009 que han ampliado mi visión del mundo y del cine. Seguir leyendo

Quentin, celebra tu cumple editando una ‘masterpiece’

Quentin Tarantino cumple hoy 46 años. Ya no es el joven rebelde y enérgico que dejo k.o. al mundo del cine con su ópera prima Reservoir Dogs, sólo para rematarlo definitivamente con la obra más influyente de los noventa, Pulp Fiction; pero si ha dejado de serlo es sólo por lo de joven. Tarantino se niega a madurar, lo que tanto en cine como en música o literatura se entiende como la preponderancia de temas “serios” y problemas “reales” en una obra. Al menos cachondeo de algunos, Tarantino responde con un irreverente ¡y una mierda!. Hace bien, parte de su personalidad consiste en no tomarse las cosas demasiado en serio.

¡¿Que te quentin Tarantinooorl?!

¡¿Qué te quentin Tarantinooorl?!

El punto álgido de la filmografía de este director es Pulp Fiction sin ninguna duda. Es donde sus motivos y temas alcanzan una armonía perfecta con su estilo. Su mejor guión de lejos, su mejor trabajo de dirección y las mejores interpretaciones de muchos de los actores que en ella participan. ¿Cuándo ha tenido John Travolta tanto gancho delante de una cámara? ¿En qué otra película ha sonado tan contundente Samuel L. Jackson? ¿Ha habido un papel más inspirado de Uma Thurman que el de Mia Wallace?

... and you will know my name is the LORD...

Desde entonces ha realizado tres grandes proyectos, algo desiguales: Jackie Brown, Kill Bill y Death Proof. Jackie Brown es una gran película que cuenta una historia de amor poco habitual con su poco habitual estilo. No veo una repetición a la baja de Pulp Fiction en esta más lineal y pausada tercera película del director, más bien consagra su forma y se confirma como algo más que un director-Macarena.

Las otras dos tienen en común la todavía más descarada (si cabe) copia de los clichés de géneros que venera su director, y si bien ambas son un ejercicio de condescendiente onanismo intelectual, Kill Bill consigue implicar al espectador en un universo ajeno y Death Proof no.

Ahora viene la enjundia de mi razonamiento: me preocupa el descenso gradual de la mirada de Tarantino hacia su ombligo. La crítica, el público y sus compañeros de profesión le han encumbrado a unas alturas desde las que puede que sólo se vea a sí mismo. Su reciente experimento con Robert Rodriguez, Grindhouse (del que formaba parte la mencionada Death Proof), gustase o no tenía un tufillo autoindulgente que daba susto, y espero que no se convierta en hábito.

¿Qué será, será...?

¿Qué será, será...?

Malditos bastardos se estrena el 21 de agosto de este año a nivel mundial, y se encuentra en fase de post-producción. Tarantino podía aprovechar el día de su aniversario para reflexionar y así, cuando tenga que volver a la sala de montaje el lunes, lo haga con el ánimo de contar historias sin tener que demostrar nada a nadie, ni siquiera a él mismo. Espero que esté a tiempo.