Después de publicar la opinión de mis lectores sobre las mejores películas de la década, faltaba la mía. Viene con retraso porque he intentado, sin éxito, ponerme al día con todo aquello que pensaba sería importante ver antes de conformar mi lista. La tarea se antojó interminable y la perspectiva era errónea. No se trata de que vea todo para que la lista se ajuste mejor a una verdad de excelencia; se trata de que haya visto lo máximo posible para elaborar una relación abierta de películas que destacan entre el resto, que son grano entre paja. El criterio que he seguido para incluír una película en esta lista ampliable ha sido hacer caso de mi instinto. Soy defensor a ultranza del pensamiento crítico, pero una vez dadas todas las vueltas posibles el indicador más sincero es qué siento cuando la veo.
Después del salto, 24 películas hechas entre el año 2000 y 2009 que han ampliado mi visión del mundo y del cine. Sigue leyendo »
Estas últimas semanas he ido al cine bastante. A Juno, a Pozos de ambición, dos veces a No es país para viejos y otras dos a Sweeney Todd. Mi idea era comentar todas ellas y sin embargo le he dedicado un post únicamente a esta última. La razón es que no puedo escribir sobre algo sino estoy convencido de mi opinión, y es muy frecuente en mi caso no saber a ciencia cierta si tal o cual película me parece buena o mala y porqué.
Lo que vengo haciendo en nosoydirectordecine son pseudo-críticas de los estrenos, aunque suelo evitar el término ‘crítica’ porque tampoco soy crítico de cine (alguno pensará que acabaríamos antes si dijera lo que soy). Esto me resulta muy fácil a veces y otras no tanto. Hay películas de las que salgo y mi juicio es cristalino, otras no sé qué pensar pero las dudas se despejan con el tiempo, están por supuesto las que al principio me convencen y luego no y viceversa, y en todos los casos un segundo o tercer visionado me ayuda a definirme.
El caso es que disfrutado mucho viendo tanto No es país para viejos como Pozos de ambición, y quería recomendarlas a todo aquel que me leyese pero no econtraba la forma ni la inspiración para hacerlo. En vista de que pasaba el tiempo y seguía sin animarme a escribir he querido al menos animaros a verlas y de paso divagar sobre porqué es tan difícil consolidar una opinión.
Al final, en esta vida hay que mojarse, así que prometo más actividad para esta semana que entra. Me conviene ahora que gracias a las menciones en pisitoenmadrid y furia mi número de visitas ha aumentado notablemente.
La lista de premiados de los Oscar sugiere que me hubiese forrado en una casa de apuestas, porque mi post anterior parece más una crónica que una opinión. Aunque puse mis preferencias también era lo que creía que iba a ganar, más o menos, pero por desgracia no me jugué ni un céntimo.
Un topicazo: “Los hermanos Coen fueron los triunfadores de la noche”. Mejor película, dirección y guión adaptado para la pareja; el éxito puede verse como un reconocimiento a su carrera, a su última película o a ambas cosas, dependiendo fundamentalmente de lo que nos haya gustado No es país para viejos. A mi bastante, pero tengo que verla una segunda vez para decidirme de forma definitiva (uno, que es por naturaleza irresoluto)
Otro topicazo: “Javier Bardem se convierte en el primer español en ganar un Oscar”. Eso, entre otras muchas cosas, le convierte en el actor español más internacional de la Historia del cine, y para ser justos se lo ha ganado a base de talento. Otra cosa ya es la empatía que produzca su persona (ninguna en mi caso), pero es innegable que es muy bueno en lo que hace. Por cierto, me gustó mucho su discurso de agradecimiento.
Hablando de actores patrios, se echó de menos un recuerdo a la memoria de Fernando Fernán-Gómez, ya que sí estuvieron presentes algunos actores europeos en el tradicional video que homenajea a los fallecidos ese año. Cómo no, Antonioni y Bergman tuvieron su hueco.
Por lo demás, merecidísimo el de Daniel Day-Lewis; Diablo Cody, de stripper a guionista con Oscar; mi amigo Harry Callahan estará echando humo porque el mejor montaje se lo llevó El Ultimatum de Bourne; el premio a la pequeñísima pero grande Once y su Falling Slowly, otro “sueño hecho realidad”; Cormac McCarthy aplaudió como loco cuando la adaptación de su novela recibió el Oscar.
Robert Boyle, Oscar honorífico, 98 años: Un diseñador de producción es el responsable del espacio en el que la acción y el significado del film convergen. La base del diseño es la verdad arquitectónica convertida en verdad emocional. Que tío más grande.
La octagésima edición de los Oscar será en la madrugada de este domingo, y quiero aprovechar la ocasión para dar mi inútil voto a los que creo que deberían ganar. A pesar de la disparidad de opiniones que han generado las películas con más candidaturas, el nivel es muy alto y me ha costado decidirme. Un apunte: no he visto Michael Clayton, pero no creo que cambiara mucho mi decisión de lo contrario.
Todavía no estoy seguro de cuál ha sido para mi la mejor película de las nominadas. Juno es entrañable e inteligente, pero no está a la altura de Pozos de ambición o No es país para viejos. Mi Oscar va para esta última porque no he conseguido concluir si la de Anderson es una buena película o una extraordinaria.
Ellen Page ha hecho de Juno una adolescente que se las sabe todas y sin embargo es ingenua y divertida. Como dijo Roger Ebert, “dan ganas de abrazarla”.
Complicada categoría. Tommy Lee Jones es el motor de En el valle de Elah (2007), Viggo Mortensen hace una de las mejores actuaciones de su carrera, Johnny Depp confirma cantando que es uno de los grandes, pero el misántropo Daniel Plainview que interpreta Day-Lewis es demoledor. Alguno ha dicho que sobreactúa; no ha visto la misma película que yo.
Otras categorías
Aún a riesgo de repetirme diré que la mejor película de animación del año es, por goleada humillante, Ratatouille. Casi le daría también otro por el mejor guión original si no fuera por Diablo Cody y Juno; dejémoslo en empate. Mejor guión adaptado: no me mojo, que no he leído ninguna de las fuentes.
Para dar lugar a la polémica el mejor montaje es el de Christopher Rouse por El últimatum de Bourne. La fotografía iría para Robert Elswit, por su dura y sucia américa de principios de siglo en Pozos de ambición. La dirección artística de ésta también es ejemplar, pero no puedo olvidar el Londres victoriano de Dante Ferreti y Francesca Lo Schiavo en Sweeney Todd.
Por último, Javier Bardem se merece el de mejor actor secundario (aunque curiosamente no me sorprendió tanto su interpretación) y Alberto Iglesias, se lo merezca o no, que se lleve el de banda sonora por ser made in Spain.
El mes de los Oscar es casi siempre un buen mes para ir al cine. Como la mayoría de las nominadas esperan a finales de año para estrenarse en Estados Unidos (vayamos a que se les olvide a los académicos si salen en marzo) en España nos llegan por estas fechas. Si el nivel es alto (que suele serlo) lo bueno es que hay donde elegir en la cartelera, que luego vienen meses de vacas flacas y hay que tirar de DVD. Lo malo es que llevas esperando varios meses, resistiendo la tentación pirata del screener, para poder ver ese peliculón de tu admirado ‘x’ en todo su esplendor. Mejor, según los cánones recientes, la piratería es pecado, y creo que mortal.
Si el crítico Roger Ebert la elige como mejor película del año pasado, algo tendrá. Claro que en su día ese lugar lo ocupó Crash, de Paul Haggis, pero casi siempre coincido con él y merece la pena probar una alternativa a Monstruoso (¡¿un bicho enorme atacando Nueva York?! ¡¿qué me dices?!) y John Rambo.
Cuando me enteré de que los Coen volvían a la senda marcada por Sangre Fácil y Fargo, busqué inmediatamente el primer día en que pudiese ver su última película: “¡El 8 de febrero, pero si estamos en octubre!…” Queda poco más de una semana y hasta hoy no he leído ni una sola crítica ni me he enterado de qué va. Por supuesto no he visto el trailer que facilito, y aunque algo he oído acerca de lo buena que es, ya no me acuerdo. Prefiero verla como si ni siquiera supiese a qué voy.
Inexplicablemente ésta es la traducción de There will be blood. Incluir la palabra sangre en el título les habrá dado miedo a las distribuidoras, que han elegido este insípido título por si acaso alguien se confunde y cree que va al cine a una de vampiros. Traducciones absurdas aparte, ver a Daniel Day-Lewis actuar es un lujazo, y más si lo dirige el mismo de Magnolia y Boogie Nights ¿Conseguirá superarlas?
El sangriento musical de Broadway convertido en película por el mayor fan de Edgar Allan Poe y protagonizado por Johnny Depp ¿Se puede pedir más? Dejad de un lado los prejuicios e id a verla en cuanto la estrenen, que el musical ha dado buen cine. Y si no podéis deshaceros de vuestras ideas preconcebidas sacad la entrada igualmente, porque tiene pinta de romper moldes. Yo no me la pierdo.
Finalmente los Oscar van a correr mejor suerte que los Globos de Oro después de que las aguas, revueltas por el sindicato de guionistas, hayan vuelto, parcialmente, a su cauce. En su octagésima edición, los premios más pretigiosos del séptimo arte están más abiertos que nunca; nadie tiene asegurado su estatuilla y esa competitividad añadirá interés a la gala de este año.
Estos son los nominados en las categorías principales:
Javier Bardem (era previsible) está entre los nominados a mejor actor secundario, y si la cosa no cambia mucho será el primer español en llevarse un Oscar. En el resto de candidaturas no hay favorita y, a falta de ver la mayoría, no tengo preferidas. Por ahora me gustaría que ganase Brad Bird el Oscar a mejor guión original y a la mejor película de animación; tiene bastantes posibilidades. Más adelante tendréis el resto de preferencias, cuando haya visto las que quedan por estrenar en España que, como casi todos los años, llegan tarde.