‘Paranormal Activity’ es el modesto debut como guionista y director de Oren Peli. Con claras reminiscencias de ‘El proyecto de la bruja de Blair’, la película pretende ser los restos del material grabado por un matrimonio que cree su casa dominada por una presencia sobrenatural. Largos planos estáticos en la oscuridad de la noche recogen la supuesta quietud hasta que la telequinesia hace su aparición. Por lo que cuentan, eso de grabarla con cámara digital le da un toque realista que acojona cosa bárbara.
Imprescindible en una película de terror sobrenatural: crear un clima tenso que anticipe el caos y la muerte. Si quieres acongojar al respetable y decirle que “de donde viene esto, hay más y peor”, necesitas escenas en las que un elemento cotidiano se vuelve paranormal y amenaza a los protagonistas. Puede ser el mobiliario (Poltergeist), un matrimonio vecino de aspecto apacible (La semilla del diablo), una pelota de tenis (El resplandor), una pared agrietada (Repulsión), una cama (El exorcista)… o un periquito. Da igual siempre y cuando funcione. La escena que nos ocupa, que pertecene a la segunda parte de Pesadilla en Elm Street, es un magistral ejemplo de cómo inquietar al espectador: Sigue leyendo »