“And here ya are, and it’s a beautiful day…”
Nota 1: Este post contiene spoilers.
Nota 2: He considerado necesario poner los diálogos en el inglés original por ser incomparablemente mejores que su traducción.

Dakota del Norte, Estados Unidos. Un coche de policía se abre camino en un desierto de nieve y hielo. Al volante, Marge Gunderson (Frances McDormand), una peculiar defensora de la ley y el orden, inteligente, tenaz, y embarazada. Lleva arrestado a Gaear Grimsrud (Peter Stormare), el eslabón final de una intrincada cadena de crímenes. Marge reconstruye el puzzle en voz alta, dirigiéndose al detenido. Tiene muy claro cómo, pero está confusa, no llega a comprender del todo:

- So that was Mrs. Lundegaard on the floor in there. And I guess that was your accomplice in the wood chipper… And those three people in Brainerd…
(Así que la del suelo era la señora Lundegaard. Y supongo que el de la trituradora de madera era tu cómplice… Más los tres de Brainerd…)


- And for what? For a little bit of money. There’s more to life than a little money, you know? Don’tcha know that? And here ya are, and it’s a beautiful day…
(¿Y por qué? Por un poco de dinero. Hay cosas más importantes en la vida que el dinero, ¿sabes? ¿No lo sabías?… Y aquí estás, y hace un día precioso…)
Marge Gunderson es la clave de Fargo, la mejor película de los Coen y una de las mejores películas de los últimos 20 años. La sangre, la america profunda, los trazos de misantropía, el humor negro: los Coen, tan singulares y crudos como siempre, y en el centro, la alegre jefe de policía embarazada. Entrañable y cálida pero no ingenua, ofrece un contraste demoledor con su entorno frío (literal y figurado). Mira a la parte trasera del coche y ve a un hombre que no entiende, porque observa el horror y le hace frente, pero no está contaminada por él.



