Ver ‘La regla del juego’ en el cine tiene su aquel
¿Me cansaré de decirlo algún día? Ni DVD, ni Blu-ray, ni 1080 líneas progresivas, ni veinticatorce pulgadas de pantalla: no hay nada (por ahora) que sustituya la experiencia de ir al cine. La reciente incursión en las salas de una tercera dimensión puede incrementar la afluencia a los cines, pero no es una cuestión de tecnología, aunque ésta afecte. Es el ritual lo que no tiene parangón: una película, una hora, la oscuridad plena y propios y extraños asistiendo a la recreación de un universo paralelo. Tiene algo de invocación mágica, como un conjuro arcano para reproducir vida en un rectángulo gigante; (por eso cuando alguien lo interrumpe con comentarios en voz alta o una llamada al móvil veo lícito el asesinato de dicho individuo).



