Cuestión de ritmo

Siempre he pensado que el arte es cuestión de ritmo; es decir, de un orden específico de naturalezas contrapuestas. Si el resultado es armónico, se habla de una gran obra. Existen obras de un ritmo tan perfecto que cualquier alteración, por mínima que sea, las rebaja. Por extensión (¿o era al revés?) creo que la vida misma es cuestión de ritmo, de altos y bajos, de claros y oscuros, y que se trata de encontrar tu frecuencia y ajustarte a su período o, al menos, de no estar muy desfasado.

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10 películas, porque es fin de año (y década)

Termina el año y termina la década (otra vez). Y como es temporada de recopilaciones y listas, aquí una con las películas que me dejé el año pasado en mi resumen de la década y con lo mejor que he visto en el cine este 2010. Bueno, casi, porque Cuentos de Tokio, la noble y bellísima obra maestra de Yasujiro Ozu, también la he visto en el cine. Lo que pasa es que no cuenta ¿no?

Las elecciones son mías y los comentarios ajenos. Eso sí, cuidadosamente elegidos y propiamente enlazados para cumplir con el propósito de siempre: despertar una curiosidad que sólo ver la película calme.

Feliz 2011.

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