La huelga y los Globos
Las cosas andan revueltas en Hollywood. La huelga de guionistas que desde hace dos meses le da dolores de cabeza a los productores de media américa parece no tener un fin cercano. Con 12.000 escritores afiliados, el Writers Guild of America lleva haciendo desde principios de noviembre una demostración de poder sindical, negándose a escribir letra alguna si no reciben un porcentaje de los beneficios que las majors sacan de los DVD de las series y de los programas que se ofrecen por Internet. Visto así y sin concretar el porcentaje, tiene bastante lógica que los currantes quieran sacar tajada de tan suculento pastel, pero el acuerdo no llega y las consecuencias hacen mella hasta en el glamour del celuloide.

Series y programas de televisión aparte (que no es poco), el parón se ha cargado la ceremonia de los Globos de Oro, quedándose el cine con una alfombra menos. Adiós a los guapos y guapas posando con trajes caros y afectados saludos, adiós a las ruedas de prensa de los sonrientes premiados y adiós, sobretodo, a la chispa de dar un Golden Globe, que las tres horas de gala se quedan en una sola donde dirán los ganadores sin más. Tan soso como recitar la tabla de multiplicar del 7.

Muchos actores y directores han mostrado por su parte apoyo incondicional a los guionistas. La campaña speechlesswithoutwriters y sus cortos han reclutado a artistas de la talla de Woody Allen y el sindicato de actores anunció el pasado sábado que la mayoría de los nominados no acudiría a la gala. Ahora ni siquiera les van a echar en falta.
Pero que no haya gala no significa que no haya ganadores. Habrá que pegar la oreja porque entre los nominados tenemos representación española doble, con Javier Bardem candidato a mejor actor secundario por No country for old men y Alberto Iglesias en la categoría de mejor banda sonora por The Kite Runner. El compositor donostiarra, que ya estuvo nominado al Oscar por la música de El jardinero fiel, es toda una institución en su campo. Lo de Bardem es insólito tratándose de un actor español: su colaboración con los Coen le ha valido un Critics Choice Award y apunta como favorito para los Oscar de este año, además de todos los premios que ha acumulado en su imparable carrera. Personalmente quiero que ganen los dos, aunque solo sea por barrer para casa.
En fin, veremos si todo este embrollo no acaba jodiendo los Oscar también, con las ganas que tengo de hacer la clásica porra y ver la gala en casa de CDC (qué cara más dura tenemos algunos)



