¿Qué tendrán los viernes que tanto gustan? Yo, por supuesto, me incluyo entre sus más fervientes admiradores, y puedo decir con poco margen para la duda que es mi día favorito de la semana. Su éxito parece deberse a que es el anuncio del ocio, el fin de la semana laboral, el comienzo de la juerga, etc. Pero, ¿no sería entonces más lógico que me gustasen más los sábados o domingos?
No hace mucho tiempo del estreno de un par de películas que ansiaba ver. Una era La venganza de los Sith, o la transformación de Anakin Skywalker en el encantador, malísimo, elegante, señorial y poderoso Darth Vader, un personaje carismático como ninguno; el resultado: una decepción. La otra era Indiana Jones y el reino de la calavera de Cristal, la vuelta a las pantallas del aventurero por antonomasia, el único doctor que blande un látigo y se llena de barro en sus investigaciones; el resultado: una decepción. No salí pensando que eran malas ninguna de las dos, pero no eran lo que esperaba.
Cuando algo te decepciona es porque no se ajusta a tus expectativas y se produce un doloroso desengaño. El viernes funciona como las películas mencionadas; es la promesa de algo divertido, reconfortante, distinto, excitante… lo que cada uno quiera imaginar. Luego llegan el sábado y el domingo y pueden resultar peor de lo imaginado (lo habitual), igual (poco común) o mejor (casi nunca). Sin embargo, el viernes, como anticipo de lo bueno, siempre funciona, siempre es atractivo.
Que no se confunda esta post con una declaración pesimista, más bien pretendo, dándole al coco, proyectar un fin de semana realista en el que hacer todo lo posible a imaginar uno cojonudo que esté muy lejos de mi alcanze. ¿Cómo? Teniendo en cuenta una serie de puntos flexibles y ampliables (o wikipuntos, como se le llama a estas cosas no rígidas):
1.- Echar un vistazo a la cartelera y decidirnos por alguna/s. Luego ir a verla/s, obviamente.
2.- En caso de que ninguna nos parezca atractiva, planear otra actividad cultural que requiera salir de casa. El Prado, si vives en Madrid, viene de lujo en estos casos, pero hay infinitas posibilidades (también es posible ir al cine y a un museo).
3.- Leer. Da igual cuando, no el qué. Pasad de periódicos y elegid con cautela si es bestseller; por lo demás, casi todo vale.
4.- Juerga, no sistemática, pero juerga. Despeja eficazmente si tenemos mesura, que sois una pandilla de borrachos (el cine, que es abundante en temas e historias, nos ha dejado un ejemplo de como no pasar un fin de semana en Dias sin huella).
5.- Un ratico con la familia no viene nada mal, aunque este es un punto más personal.
Este finde veré Déjame entrar, iré al Prado, intentaré terminar El cisne negro, saldré a tomarme algo y pasaré un rato con mi sobrina. Si además de eso completo un par de asuntos nada ociosos y publico un par de posts, me daré con un canto en las paletas.
Well then, what are you going to do?


