Cine en verano

¿Una entrada a cerca de mi estancia en Los Ángeles? ¿Un post sobre Origen, o sobre Toy Story 3? ¿Mi café con Lynch -y leche y azúcar-? El verano tiene la asombrosa facultad de promover excusas y postergar actividades que no sean estríctamente ociosas (quiero mucho a mi blog, pero para escribir algo aquí hay que ponerse un rato). Entre mi falta de decisión y una conexión a Internet precaria he acabado por no poner nada desde mi vuelta a España. Al final he pensado que lo mejor sería hablar de cine.

Ser o no ser un peliculón

Origen

La película de la que más se ha hablado este verano ha sido posiblemente Origen (2010). Su voluntad de complicado rompecabezas, con el poder de la mente humana como motor, y su concienzuda espectacularidad se han ganado el favor del público (nada menos que la cuarta película mejor votada en IMDb) y el debate de la crítica (para algunos pasable, para otros obra maestra). Hace dos años, cuando El caballero oscuro, con su Joker póstumo, sus dejes filosóficos y su acción desmesurada irrumpió en el mundo del cine como el batmóvil en hora punta, yo no tenía muy claro si lo que había visto -tres veces- era una gran película. Con el tiempo -lineal- he calado mejor a Christopher Nolan.

Seguir leyendo