Steven Spielberg nos cuenta, en un seminario del American Film Institute en 1978 (poco después de terminar la primera versión de Encuentros en la tercera fase), que la visualización es un proceso fundamental para la dirección de cine. Lo hace con el ejemplo de los animadores, que sin ensayos, ni múltiples tomas, ni modelos reales, tienen que averiguar con fidelidad qué quieren. Su reflexión viene a corroborar mi opinión de que algunos de los mejores directores que trabajan en la actualidad se encuentran en Pixar o se llaman Hayao Miyazaki: