En abril, Kurosawa mil
Lo siento, ha pasado toda una semana (santa) y algo más sin que publique nada. ¿Por qué? Porque me retuvieron dos agentes de la Seguridad y el Orden Selenita en el paso fronterizo de Guarromán, arguyendo que si yo era descendiente de Maimónides, como efectivamente soy y como era indispensable para continuar, debía presentar un manuscrito original de 1199, y no uno de 1200. Contesté que si la seguridad y orden que salvaguardaban eran selenitas, y no semitas, qué carajo hacían inmiscuyéndose en asuntos ajenos con la posibilidad, además, de incurrir en un grave delito interplanetario. No debí convencerles porque, por insolente y procaz, según justificaron, me he tirado nueve días perdido en la Luna, donde no ponen mucho cine ni hay acceso a Internet. Aquí termina mi tontería.
Con motivo del centenario del nacimiento de Akira Kurosawa, el cine Doré dedica el mes de abril, entre otras cosas, a reponer “Rashomon“, “Trono de Sangre“, “El infierno del odio“, “Barbarroja“, “Dersu Uzala“, “Yojimbo” o “Los siete samuráis“. No va a estar “Ran“, muy discutible omisión porque es una de las películas de Kurosawa que más ganaría, entiendo yo, en una pantalla grande. Tampoco “Vivir“, imprescindible, pero nunca llueve a gusto de todos.
No dejéis de lavaros los dientes antes de dormir, ni de asistir a la proyección de alguna de estás películas, que son grandes todas.
¿Las vacaciones bien?




