Main menu:







¡¿Cómo se atchrueve?!

Indiana Jones

Indiana Jones y la última cruzada (1989)


nsddc recomienda

antes que el diablo sepa

Sígueme

¿Usas Internet Explorer? Pásate a Firefox, verás bien mi blog y muchos otros.

Búsqueda
Categorías Archivo Últimos comentarios

Pon un blog en tu festival

Cannes, ese festival. “El más importante”, “el más prestigioso”, “todo director codicia la Palme d’OR“; eso dicén. También dicen que no sólo hay cine en Cannes, que forma parte del tinglado el lujo, la frivolidad, el famoseo, el ‘glamour’… Yo, poco puedo decir: no he ido nunca (ver nombre del blog) y por tanto no tengo ni idea de las películas en competición; por eso, a diferencia de otros premios, no escribo sobre Cannes.

A vueltas con mis fantasías imagino la fecha en que, en los festivales de cine, entre la crítica incluyan bloggers. Me veo sentado muchas horas al día únicamente viendo películas; divertido, apludiendo o abucheando al final de cada proyección; escribiendo sobre las primicias en el blog y apostando por la ganadora… Sí, no estaría mal ir a Cannes o Berlín o Venecia o San Sebastián. Qué barato es soñar, ¿no? Pues bien, hay gente que cobra por hacer eso. Toma ya. Y tienen la poca vegüenza de salirse de la sala o dormirse cuando no les gusta lo que ven. Doble toma ya a la profesionalidad.

“Pierde usted el rumbo, mi capitán”. Vale, enderezo: no es mi intención poner a caldo al crítico en general (profesión respetable) ni escribir un post autocomplaciente en el que disfrutar de mis ensoñaciones. El fin en realidad es proponer lo siguiente: que tenga cabida el blogger en los festivales de cine como nueva y poco costosa forma de difundirlos. Seríamos muchos los que estaríamos dispuestos a dar nuestra opinión con salario de guionista de Hollywood y el festival llegaría a mucha más gente. ¿Cómo seleccionarlos? Supongo que por el número de seguidores y la calidad de su bitácora. No soy yo quién debe decir si merezco ir por esto último, pero si es por lo primero me quedo en casa.

Por cierto, en Cannes ha ganado Entre les murs, de Laurent Cantet. Más información aquí.

La soledad más acompañada

La XXII edición de los premios Goya tuvo como protagonista, para sorpresa de muchos, a La soledad, de Jaime Rosales. Pocos le dieron relevancia a sus tres candidaturas por esa manía de clasificar las películas según el número de premios a los que optan. Es sorprendente que no se den cuenta de que los Goya (y cualquier otro premio) a la mejor película y la mejor dirección valen por todos los demás.

Esos dos junto con el de mejor actor revelación fueron los galardones del largometraje de Jaime Rosales que considero, como dije en su momento, una de las mejores películas que vi el año pasado. Para mi supuso una gran alegría porque el reconocimiento se lo lleva un cine nuevo, osado e innovador, amén de insólito en nuestro país. Los académicos podían no haberse mojado y votar lo ampliamente aceptado por el público (El orfanato), la enésima película reivindicativa de la Guerra Civil (Las trece rosas) o la seguridad del artista consagrado (Siete mesas de billar francés). En su lugar escogieron lo sencillo y original; el criterio fue elegir el mejor cine.

Jaime Rosales, al recoger el premio, habló de la importancia de la paternidad, desvió el mérito hacia su equipo al mencionar la polivisión (la principal innovación formal de La soledad), recomendó una de las mejores películas de la historia del cine, Ladrón de bicicletas, y dijo que “desde la radicalidad de su lenguaje (La soledad) también pretende despertar emociones y buscar un público”. Eso es exáctamente lo que sentí al verla.

Algo está cambiando en el cine español.

Muere Heath Ledger

Cuando, hace algo más de un año, murió Robert Altman, lamenté la pérdida pero asumí que a los 81 años la muerte es un hecho natural. Morir con 28 sin embargo es siempre trágico, pues significa que algo más allá del desgaste orgánico sesga una vida con mucho camino por andar.

El actor australiano Heath Ledger fue hallado muerto ayer en un apartamento de Manhattan, Nueva York. Ya sea un accidente o un suicidio, lo cierto es que se detiene definitivamente una carrera cinematográfica prometedora. No me detendré por tanto en las causas de su muerte y sí en su filmografía.

Después de aparecer en tres películas australianas y varias series, Ledger se dió a conocer a los 20 años por su papel en 10 razones para odiarte. De ahí pasó a El patriota, una película de Roland Emmerich (Indepence Day, Godzilla) sobre la Guerra de la Independencia de Estados Unidos en la que compartió cartel con Mel Gibson. Aunque llano y exagerado en mi opinión, este largometraje fue un cambio importante en su carrera, ya que dejó de un lado los roles de adolescente de cara bonita e interpretó a un personaje más serio: un joven que se alista para combatir a los ingleses sin el permiso de su padre y que sufre una experiencia familiar traumática.

Destino de caballero supuso una regresión al guaperas conquistador, pero inmediatamente le siguieron su breve actuación en Monster’s Ball y el remake Las cuatro plumas, evitando que se encasillara. La primera fue un éxito de crítica pero la segunda, junto con Ned Kelly y El devorador de pecados, pasaron desapercibidas. Tras el drama adolescente Los amos de Dogtown trabajó con el polémico Terry Gilliam en Los hermanos Grimm, una mezcla aburrida de los famosos cuentos de Jack y Wilhelm Grimm.

Ese mismo año se estrenó el largometraje de Ang Lee que le valió una nominación al Oscar y lo encumbró como actor: Brockeback Mountain. La controversia que la acompañó al tratarse de un western gay (injusta simplificación) ayudó a que los académicos se fijaran en el hombre detrás de Enis del Mar, vaquero solitario que descubre un amor prohibido que determina su vida. Sin apenas mover los labios o alzar la voz, con más gestos y miradas que palabras, demostró que sabía actuar, e incluso le compararon con Marlon Brando.

Queda por estrenar en España el biopic I’m not there. The Dark Knight, continuación de Batman Begins, verá la luz este verano; Joker será lo último que veamos encarnar a este actor.

El Oscar puede ir para…

Finalmente los Oscar van a correr mejor suerte que los Globos de Oro después de que las aguas, revueltas por el sindicato de guionistas, hayan vuelto, parcialmente, a su cauce. En su octagésima edición, los premios más pretigiosos del séptimo arte están más abiertos que nunca; nadie tiene asegurado su estatuilla y esa competitividad añadirá interés a la gala de este año.

Estos son los nominados en las categorías principales:

Mejor película

Expiación (2007); Juno (2007); Michael Clayton (2007)

No es país para viejos (2007); Pozos de ambición (2007)

Mejor director

Paul Thomas Anderson - Pozos de ambición (2007)

Joel Coen, Ethan Coen - No es país para viejos (2007)

Tony Gilroy - Michael Clayton (2007)

Jason Reitman - Juno (2007)

Julian Schnabel - La escafandra y la mariposa (2007)

Mejor actor

George Clooney - Michael Clayton (2007)

Daniel Day-Lewis - Pozos de ambición (2007)

Johnny Depp - Sweeney Todd (2007)

Tommy Lee Jones - En el valle de Elah (2007)

Viggo Mortensen - Promesas del Este (2007)

Mejor actriz

Cate Blanchett - Elizabeth: La edad dorada (2007)

Julie Christie - Lejos de ella (2006)

Marion Cotillard - La Vie en Rose (2007)

Laura Linney - The Savages (2007)

Ellen Page - Juno (2007)

Mejor guión original

Diablo Cody - Juno (2007); Nancy Oliver - Lars and the Real Girl (2007); Tony Gilroy - Michael Clayton (2007); Brad Bird - Ratatouille (2007); Tamara Jenkins - The Savages (2007)

Mejor guión adaptado

Christopher Hampton - Expiación (2007); Sarah Polley - Lejos de ella (2006); Ronald Harwood - La escafandra y la mariposa (2007); Joel Coen, Ethan Coen - No es país para viejos (2007); Paul Thomas Anderson - Pozos de ambición (2007)

Javier Bardem (era previsible) está entre los nominados a mejor actor secundario, y si la cosa no cambia mucho será el primer español en llevarse un Oscar. En el resto de candidaturas no hay favorita y, a falta de ver la mayoría, no tengo preferidas. Por ahora me gustaría que ganase Brad Bird el Oscar a mejor guión original y a la mejor película de animación; tiene bastantes posibilidades. Más adelante tendréis el resto de preferencias, cuando haya visto las que quedan por estrenar en España que, como casi todos los años, llegan tarde.

Todas las nominaciones, aquí.

La huelga y los Globos

Las cosas andan revueltas en Hollywood. La huelga de guionistas que desde hace dos meses le da dolores de cabeza a los productores de media américa parece no tener un fin cercano. Con 12.000 escritores afiliados, el Writers Guild of America lleva haciendo desde principios de noviembre una demostración de poder sindical, negándose a escribir letra alguna si no reciben un porcentaje de los beneficios que las majors sacan de los DVD de las series y de los programas que se ofrecen por Internet. Visto así y sin concretar el porcentaje, tiene bastante lógica que los currantes quieran sacar tajada de tan suculento pastel, pero el acuerdo no llega y las consecuencias hacen mella hasta en el glamour del celuloide.

Quiero mi bocadillo

Series y programas de televisión aparte (que no es poco), el parón se ha cargado la ceremonia de los Globos de Oro, quedándose el cine con una alfombra menos. Adiós a los guapos y guapas posando con trajes caros y afectados saludos, adiós a las ruedas de prensa de los sonrientes premiados y adiós, sobretodo, a la chispa de dar un Golden Globe, que las tres horas de gala se quedan en una sola donde dirán los ganadores sin más. Tan soso como recitar la tabla de multiplicar del 7.

Scorsese y Spielberg

Muchos actores y directores han mostrado por su parte apoyo incondicional a los guionistas. La campaña speechlesswithoutwriters y sus cortos han reclutado a artistas de la talla de Woody Allen y el sindicato de actores anunció el pasado sábado que la mayoría de los nominados no acudiría a la gala. Ahora ni siquiera les van a echar en falta.

Pero que no haya gala no significa que no haya ganadores. Habrá que pegar la oreja porque entre los nominados tenemos representación española doble, con Javier Bardem candidato a mejor actor secundario por No country for old men y Alberto Iglesias en la categoría de mejor banda sonora por The Kite Runner. El compositor donostiarra, que ya estuvo nominado al Oscar por la música de El jardinero fiel, es toda una institución en su campo. Lo de Bardem es insólito tratándose de un actor español: su colaboración con los Coen le ha valido un Critics Choice Award y apunta como favorito para los Oscar de este año, además de todos los premios que ha acumulado en su imparable carrera. Personalmente quiero que ganen los dos, aunque solo sea por barrer para casa.

En fin, veremos si todo este embrollo no acaba jodiendo los Oscar también, con las ganas que tengo de hacer la clásica porra y ver la gala en casa de CDC (qué cara más dura tenemos algunos)