Eres Sally Menke, editora cinematográfica, y estás montado una película de Quentin Tarantino.
Porque eres editora, estás sola en una sala oscura, sumergida en un mundo de incontables imágenes que se repiten con leves diferencias: construyes un puzzle de cientos de miles de piezas.
Porque eres editora, tienes un plazo exiguo; tu ardua y mecánica labor debe ser efectiva y apenas tiene descanso.
Pero porque eres Sally Menke, y estás montando una película de Tarantino, los ojos te pesan menos y te sientes acompañada. Sigue leyendo »
Hasta la imposición definitiva del DVD frente al VHS, con la que se inició mi colección de películas, el cine que yo veía estaba doblado. A fuerza de costumbre asumí, por ejemplo, que la voz natural de Robert De Niro es aquella de oes reverberantes al pronunciar la palabra “abogado”. No concocía otra cosa y di por natural el doblaje. Con la llegada del DVD, como digo, descubrí que esta práctica, impuesta por motivos que distan mucho de lo artístico, resta autenticidad a la película y pervierte el trabajo del actor, comprometiendo por tanto la visión de quien dirige.
Ayer descubrí en el blog de Jim Emerson el mejor resumen de los recurrentes defectos del Hollywood de los últimos, pongamos, 15 años. Viene en forma de vídeo y lo mejor de todo es que es increíblemente gracioso. Detrás de este inteligente e incisivo corto, que vale más que muchas de las películas que parodia, están Brian McElhaney y Nick Kocher y su web BriTANicK.
Más o menos a esta hora encendía ayer la televisión para comprobar si había empezado la gala de los Oscar. Acabé viendo entera la que ya es una gala historica porque, como sabéis, Kathryn Bigelow es la primera mujer en ganar un Oscar a la mejor dirección. Hay muchas formas de entrar en la historia; yo al menos puedo distinguir dos: hacer algo el primero o hacer algo de forma extraordinaria. Por buena que sea ‘En tierra hostil’, que en opinión de muchos lo es (yo incluído), está bastante claro que Bigelow no tiene un hueco reservado en los anales por su trabajo de dirección, aunque éste sea la causa directa. Me pregunto entonces qué relevancia tiene el hito, es decir, si hay una correlación entre la circunstancia y el estado presente y futuro de las mujeres directoras de cine, un campo donde los máximos responsables son hombres en una inmensa mayoría. Como dudo que exista una distinción de sensibilidad y talento inherente al sexo, lo lógico es que el tiempo equilibre la disparidad hasta que sólo el talento personal marque la inevitable diferencia. Pero, ¿Quiere decir el éxito de Bigelow que hay igualdad de oportunidades para que eso ocurra? ¿Es reflejo de un cambio o una mera curiosidad? La comunidad afroamericana parece que ya tiene su sitio fijo en la platea de nominados después de décadas xenofobia atávica. Igual la mujer lleva un camino paralelo, pero yo por ahora soy algo escéptico.
Es viernes y me sabe mal dejaros sin nada para el fin de semana. Ayer asistí al preestreno de ‘Shutter Island’ y está en desarrollo una entrada sobre ‘Taxi Driver’, pero los jueves por la noche en Madrid hay cachondeo -sobre todo si te sorprenden alegres noticias- y ni lo uno ni lo otro lo voy a publicar hoy. El consuelo es este montaje de sustos en el espejo, uno de esos recursos tan familiares que hasta se podrían sentar con nosotros al calor de la lumbre a jugar al tute. ¡Qué bien le ha venido al cine que el armarito con el enjuague bucal y las pastillas contra el insomnio esté detrás del espejo! Me lavo la cara, no hay nada; abro, cojo el botecito, cierro… e voilà!
El vídeo es obra de Four Four. La entrada original la tenéis aquí.
La gala de los Goya de ayer fue una gala distinta. Libres del mal gusto de Corbacho y de los anuncios -sin auncios sí, La 1 no tiene anuncios, Dios bendiga a quien haga falta- había mucho terreno ganado. Si bien dos de las grandes candidatas estaban nominadas por inercia (’Agora’ del muy nominable Amenábar y el ‘El baile de la victoria’ o Trueba en las últimas) las otras dos eran muy buenas películas, ‘Celda 211′ (que ganó todos los importantes) y especialmente ‘El secreto de sus ojos’; volvió Almodóvar, sorpresa, un logro notable del presidente de la Academia con más repercusión en prensa y en la industria que en el público, poco interesado supondo en rencillas internas. Sin embargo la verdadera singularidad de la gala de ayer, récord de audiencia por cierto, estuvo en el inuadito discurso de Álex de la Iglesia, que por fin dejó la autocompasión, los piratas y el malo de Hollywood para la cháchara del backstage. Sigue leyendo »
Hola buenas, dos entradas para ‘La cinta blanca’ a las diez, muchas gracias, ¿tienes cambio David?, deja que ya lo pongo yo y tú me invitas ahora al burger… ¿Qué es esto que me da con las entradas, señorita?
No es la primera vez que me descubro delante del ordenador, a altas horas de la madrugada, con la inefable y angustiosa sensación de que me queda todo por conocer, porque no soy sino un ingenuo que apenas ha vislumbrado distante la verdad escondida. Esa inseguridad y exagerado sentimiento de ignorancia -casi siempre cinematográfica- vienen acompañadas por una especie de pulsión lectora que me lleva de una página a otra en una espiral frenética de links que, de no ser por motivos de cansancio físico, no acabaría nunca. Es una mezcla de curiosidad y frustración; por un lado deseas seguir informándote para ver si llegua el dichoso conocimiento y por otro necesitas tomar parte en el asunto, dejar de leer e involucrarte. El deseo de implicación se manifiesta en destellos de ideas o imágenes que filmar o en opiniones que deben ser de inmediato redactadas con prosa impecable. Esta noche, aunque no haré una cosa ni la otra, os relato mi experiencia con la esperanza de acostarme sin fantasmas.
Actualización: La imagen siguiente es cortesía de David Bayón.
El siempre alerta David en lo que a triple ‘w’ se refiere, me avisó del pase especial para bloggers que ofrecía Warner Bros. España para ‘Sherlock Holmes’. Me apunté diligente esperando la oportunidad de repetir la experiencia de Tropic Thunder en la Paramount, aunque algo escéptico por la modesta difusión del blog. Igual juzgué mal, visto que finalmente fui invitado, olvidando que los pocos que visitan mi página son peces gordos de la industria cinematográfica. Hola Steven.
"¡Me ocultaste el aniversario del blog, Madeleine! ¿Te entrenó? ¿Te dijo exactamente lo qué hacer y qué decir?"
Hecha la declaración de intenciones, pasemos a lo suculento de lo material y mundano, que si bien es verdad que no sólo de pan vive el hombre, hay que ver lo ricas que están esas baguettes crujientes y calentitas. Voy a convertir el aniversario del blog en excusa para regalar, y como todavía no mendigo, seré yo el que dé. Total, si llegado el momento me veo justo de guita, os denuncio a todos por descargaros mis textos con los ojos, que tenéis el hipocampo llenito de material pirata, delincuentes.