Cine en verano

¿Una entrada a cerca de mi estancia en Los Ángeles? ¿Un post sobre Origen, o sobre Toy Story 3? ¿Mi café con Lynch -y leche y azúcar-? El verano tiene la asombrosa facultad de promover excusas y postergar actividades que no sean estríctamente ociosas (quiero mucho a mi blog, pero para escribir algo aquí hay que ponerse un rato). Entre mi falta de decisión y una conexión a Internet precaria he acabado por no poner nada desde mi vuelta a España. Al final he pensado que lo mejor sería hablar de cine.

Ser o no ser un peliculón

Origen

La película de la que más se ha hablado este verano ha sido posiblemente Origen (2010). Su voluntad de complicado rompecabezas, con el poder de la mente humana como motor, y su concienzuda espectacularidad se han ganado el favor del público (nada menos que la cuarta película mejor votada en IMDb) y el debate de la crítica (para algunos pasable, para otros obra maestra). Hace dos años, cuando El caballero oscuro, con su Joker póstumo, sus dejes filosóficos y su acción desmesurada irrumpió en el mundo del cine como el batmóvil en hora punta, yo no tenía muy claro si lo que había visto -tres veces- era una gran película. Con el tiempo -lineal- he calado mejor a Christopher Nolan.

Nolan se me antoja ahora como un director enamorado de laberintos narrativos y ejercicios de estilo que se sustentan en visiones ingénuas o formulistas de la condición humana. En Origen crea un mundo de persecuciones, peleas y atracos paralelos en distintas fases de un subconsciente que, o no entiende, o no le interesa demasiado. Nolan concibe lo surrealista como mundos concretos y fiables con una escalera de Escher por aquí e ingravidez transferible por allá; desde el trailer hasta el último plano se insiste de forma extenuante en que lo que viven los personajes son sueños, cuando Origen tiene el onirismo de una película de Bond -¿no hubiera sido mejor dar a entender que era un estado mental inducido, con reglas particulares? ¿Para qué ponerle el nombre de algo que no es?-.

(Si no has visto la película, no leas este párrafo). Pero lo peor de Origen es que, llegados al plano final, no importa mucho si la peonza deja de girar o no. Ambas tramas -la implantación de una idea en el subconsciente y la irrecuperable pérdida de ser querido- parecen tanto una gran excusa para un vistoso truco formal, que si la realidad de Cobb es imaginaria o verdadera se afronta con indiferencia.

Que conste que me pongo a la defensiva porque la discusión está centrada en si la película es una obra maestra. En mi opinión, ni mucho menos; lo que no quiere decir que no merezca la pena verla. David Bordwell y Kristin Tompson, el matrimonio que más sabe de cine del mundo, sacan petróleo aquí y aquí de la estrategia de planteamientos de la película (personajes explicando lo que pasa o va a pasar) y de su narrativa anidada (hasta cuatro historias a la vez, una dentro de otra); narrativa que aprovecha Nolan para hacer filigranas con el montaje en paralelo, cosa que ya se le daba bien en El caballero oscuro -de Batman y Joker a los barcos, de los barcos a Gordon y Dos Caras, y así sucesivamente-.

Cansa usted un poco, señor Chance

Bienvenido Mr. Chance

Bienvenido Mr. Chance (1979) viene a decir que en un mundo atrapado en su rutina, egoísta y asustado, un hombre ajeno a él y seguro en sus principios -por extraños que sean- puede hacerlo tambalear. Lo que pasa es que Chance está tan hueco que lo anterior no hay quién se lo crea; si al menos se pudiera uno agarrar al beneficio de la duda… pero es que está clarísimo que es un vacío con patas.

Chance, cuando no ejerce un atractivo fundamental en todas aquellas personas que se cruzan con él (salvo en los pandilleros que le amenazan en la calle y la sirviente de su casa de toda la vida, todos negros) provoca envidia e inseguridad. ¿Por qué? ¿De dónde viene su poderosa influencia? Ni idea; y por no poder responder a esta pregunta la película no funciona. Chance es un boceto de personaje, un concepto sin desarrollar. ¿Por qué tanta insistencia en que es jardinero? Toca un par de plantas al principio y otra al final. ¿Qué le ha moldeado? Todo lo que hace Chance es ver la televisión y lanzar frases expositivas que hacen las veces de la caracterización. Nada más. No tiene nada que decir y a la gente le falta tiempo para escucharle.

Y es que Chance es una colección de adjetivos sin sujeto, una etiqueta andante que no hace nada para sustentar las grandes palabras que le asigna el guión. La película subraya con tal ímpetu que su protagonista es un hombre sencillo que acaba por convertirlo en uno simple y estúpido, y hace que el resto de personajes no sean menos estúpidos por confundir sus tonterías con tratados filosóficos. El personaje de Shirley McLane, por ejemplo, se humilla inexplicablemente con tal de seducir a un hombre que tiene el atractivo sexual de una figura de cera.

Al final, después de la que se lía, Chance es tan poco interesante que el mundo que habita es poco más que absurdo. El famoso plano que cierra la película (barato, barato) me dejó con cara de póker y un poco de mosqueo.

La bestia y la bella

Qué malo es el zapeo combinado con una noche sin planes y absurda curiosidad. Acabas viendo cosas como Crank: Alto voltaje (2009), una película que de mala, es malísima. Mark Neveldine y Brian Taylor, que ya se habían quedado a gusto con la primera Crank, crean aquí el apoteósis de la verborrea cinematográfica, un caos de imágenes a ritmo de ataque Pokémon que sustituye la puesta en escena por epilepsia sistemática. “Es que emula un videojuego”… Pues sus directores no deben haber jugado demasiado a la consola porque, por mucho ruido que arme, cualquier shoot ‘em up de tres al cuarto (no digamos ya aventuras gráficas o plataformas con nombres como Zelda o Mario) le da mil vueltas en integridad visual a esta diarrea de grandes angulares y 50 planos por minuto.

Ni videojuegos, ni realismo, ni adrenalina, ni cuentos chinos: la principal función del estilo de Crank 2, que es algo así como el de El ultimátum de Bourne con sobredosis de LSD, es distraer; llamar la atención sobre sí mismo para que el espectador no se dé cuenta de que está asistiendo a un espectáculo de violencia y sexo gratuitos con menos sustancia que ingredientes naturales en una Coca-Cola. Este producto mainstream hubiese quedado relegado a la más zeta de las series de no ser por su apuesta formal. Su pésimo gusto -que va desde el machismo de verdad (una manguera echa de la pista de caballos a la novia del protagonista después de que éste la monte, y no precisamente para correr el derbi) hasta la casquería y lo escatológico sin ton ni son (pezones rebanados sin anestesia o un vótimo que cae directo a cámara)- quedaría en cueros y sin excusas dentro de una puesta en escena con un mínimo de respeto por su plano o un poco de pausa y cálculo. Los creadores de esta cosa desagradable se salen con la suya porque para cuando te das cuenta de que lo que aparece en pantalla son tetas, disparos y vísceras vistos por un cruce entre un personaje de Porky’s y Mike Myers, ya estás fuera de la sala -o en mi caso, cambiando de canal en los créditos.

After Hours

Gracias a Dios (o lo mismo no, si le preguntamos a Stephen) el vino bueno estaba reservado para el final, y acabé dando con After Hours (1985), dirigida por Martin Scorsese, que evitó que me fuese cabreado a la cama. Y es que me encantan la historias de pobres diablos en entuertos de mil demonios; seres inocentes (o no tanto) a merced de crueles caprichos del destino a los que no les da tiempo siquiera de enterarse de cómo se han hundido hasta el fondo.

After Hours cuenta la historia de un Juan Nadie que quiere, simplemente, echar un polvo, y por poco si acaba convirtiéndose en él. Su prometedora noche de sexo sin compromiso encadena accidentes surrealistas hasta que la cosa toma tintes de linchamiento público. La película no da razones para su inevitable sucesión de desgracias; como en una de Buster Keaton, los obstáculos existen para poner a prueba al protagonista, y más allá de eso no tienen motivación. Una mano negra detrás de la fatalidad es irrelevante, o mejor, innecesaria, porque uno de los aspectos fundamentales de esta crónica es que el héroe no sepa por qué los dioses la han tomado con él. A fin de cuentas, puede que ni haya dioses y sea el caprichoso azar el que lo guíe a la perdición.

After Hours está llena de delicioso absurdo, de un surrealismo divertidísimo que apuesta por el más difícil todavía, esto es, a ver cómo jodemos un poco más al incauto de Paul Hackett (Griffin Dune). Entiendo que pueda echar para atrás este planteamiento propio de una de los Coen, pero a mi me cala hondo. Igual es una cuestión de fe, porque yo creo (del believe que utilizan los angloparlantes) que la vida a veces te da palos sólo para que, derribado, pueda castigarte con mejor ángulo las costillas. Ver sufrir a Paul sin motivo es una forma de moderado masoquismo, porque es muy divertido pero a la vez te preocupa seriamente lo que pueda pasarle. (Lo que viene puede considerarse spoiler, aunque sólo un poquito) Al final Paul acaba en su punto de partida, la oficina, y estoy seguro que dando la bienvenida a la rutina. ¿Estoy seguro? Durante los títulos de crédito Paul ha desaparecido de su mesa, ¿ha tirado la toalla, derrotado por su experiencia, o ha ido al baño a hacer un pis?

En cuanto a la dirección, Scorsese se vale de todas las técnicas que le han hecho famoso y que resumía David Borwell en esta estupenda entrada de su blog que ya enlacé en aquí hace unos meses. De hecho, acabé topando de nuevo con el artículo a raíz de esta doble programación de comida rápida caducada y delicatessen, porque algo de After Hours había en Crank: Alto voltaje, o eso me pareció a mi. No sabía si se me habían frito las neuronas hasta que, recordando que al final de dicha entrada hablaba Bordwell de Crank 2, volví a leerla:

He sostenido en otros sitios, en libros y en esta página, que las técnicas narrativas de Hollywood se han revisado en las últimas décadas. Durante los últimos cuarenta años más o menos, los cineastas han subido de revoluciones el “estilo de continuidad” forjado en los años 10. [...] Las premisas básicas de continuidad no se violan, pero el resultado visual es más agresivo. De ahí mi etiqueta “continuidad intensificada”.

Sin embargo, algunos cineastas han colocado sobre este estilo cantidad de extravangante filigrana. Muchas técnicas llamativas llenan nuestro cine. Tenemos cámara lenta, cámara rápida, marcha atrás, congelación de la imagen. Hay jump-cuts, cambios irregurales entre color y blanco y negro, encuadres deliberadamente incómodos, foco escurridizo y una cámara en mano inquieta. [...] Las películas de Bourne y En tierra hostil son ejemplos moderados, pero rozando lo extremo tenemos Crank 2: Alto voltaje. Aquí la continuidad intensificada ha sido a su vez intensificada hasta el punto de frenético artificio. [...] Ese presuntuoso estilo se vale del espacio y tiempo clásicos como su base [...] pero los lleva más allá de la modesta exigencia de exponer los elementos dramáticos para que se entiendan fácilmente. [...] Podría especularse que esta inclinación es una escalada de las tendencias presentes cineastas de los 70 y 80 como Brian De Palma, Ken Russell, Nicholas Roeg, Ridley Scott, y Scorsese.

En opinión de Bordwell existe un vínculo directo entre la obra de Scorsese y el estilo de “continuidad intensificada” actual, opinión que comparto y que no veas lo bien que quedo haciéndolo. La diferencia, a parte de la meridiana e inmediata que se percibe viendo un par de fotogramas de ambas, está en la motivación detrás de sus recursos, como continúa Bordwell:

Creo que el ímpetu de Scorsese ha desmostrado ser enormemente influyente. Malas Calles es prácticamente un compendio de las nuevas técnicas. Pero al contrario que otros, él exploró el estilo emergerte para sondar los estados de ánimo y sentimientos del los personajes. Muchas de las las técnicas actuales resultan ser poco más que vistosas [...]. Las imágenes [de Scorsese] (y por supuesto la música) giran alrededor de la acción, proporcionando cadencias que sacan a la luz sentimientos que sus personajes a menudo no pueden articular. A veces el acompañamiento estilístico se vuelve rimbombante, como creo que le pasa a Shutter Island en su mayor parte. Sin embargo las mejores películas de Scorsese contribuyen a una rica tradición en la que el cine, normalmente comprometido con el realismo objetivo, hace palpable lo que llevamos dentro.

After Hours no ofrece soluciones ni le brinda una vida mejor a su protagonista, pero el retrato de los sentimientos de Paul Hackett en su bajada a los infiernos funciona en el mismo sentido que lo hace Taxi Driver. Scorsese nos acerca al interior de su personaje con una fidelidad que, como en la tragedia de Travis Bickle, “donde no parece devolver esperanza ofrece el inmenso consuelo de la profunda comprensión”.

9 thoughts on “Cine en verano

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Bienvenido de vuelta Mr.Marshal!!! dale duro que nos has dejado huérfanos de tus opiniones durante muchos meses.
    Por cierto, espero que luego me enseñes tu trabajo

  3. Pingback: Tweets that mention no soy director de cine » Cine en verano -- Topsy.com

  4. Como no he visto ninguna de las películas mencionadas, aprovecharé para darte la bienvenida (cosa que no hice en el post anterior, siéntolo mucho) y para indicar que, empezando a hablar de lo que has visto en unos días de verano, has terminado teorizando sobre diversos aspectos del cine uniendo películas que en apariencia no tenían nada que ver. Toma ya, chaval.

  5. Buenas Víctor, o puedo decir ya reconocido y prestigioso director Escribano. Me has dado una alegría al leerte otra vez, ya era horaaaaaaa.

    Sobre las películas discrepo solo en una coseja de Origen, estaremos de acuerdo en que la obra lo tiene todo para ser una gran película, que será recordada con el tiempo. Las escenas, interpretaciones, música y sobre todo montaje es de lo mejorcito que he visto, Nolan es de los mejores directores hoy por hoy que junta perfectamente entretenimiento palomitero y peliculón con algo más que tíos o Angelinas saltando por los aires. El Quid de la cuestión es el tema de los sueños que es donde veo más opiniones confrontadas y en la que discrepamos, creo que la cosa esta clara son sueños pero controlados, quitándose así la parte onírica del sueño. ¿Es tan difícil aceptar las reglas que pone? Puedes decirme, pues si quitas lo onírico entonces te cargas el concepto de sueño. Bueno soy de la opinión de que hay diferentes tipos de sueños, unos más irreales y otros más reales, Nolan se centra sólo en los “reales” ya que la trama es lo que pide. Cada director utiliza el concepto de sueño que más le conviene, no creo que haya que crucificar a Nolan y decir que su película no es una obra maestra por este tema.

    Perdonad por mi opinión y sermón, a lo mejor suena un poco ignorante o simplemente no he entendido lo que has querido decir y ese no es tu crítica o punto negro dela película. Pero ya sabes que de cine entiendo poco.

    Un abrazo y a seguir escribiendo.

  6. Me centro especialmente en el tema de los sueños porque Nolan lo convierte en el leimotiv de su película, y creo que al no circunscribirse a las reglas (o la ausencia de reglas) de los mismos e inventar unas propias, Origen pierde por no cumplir las expectativas que genera. No puedes prometer en tu circo El Rey de la selva para luego mostrar un gato con melena. Por supuesto si lo que muestra la película son cosas parecidas a sueños es relativo; por mi parte, al onirismo de Nolan le falta pérdida de la noción de real y le sobra candidez e ingenuidad.

    De todas formas, no es sólo por esto por lo que la película no me parece grande o memorable. Nolan no consiguió implicarme lo suficiente en los acontecimientos que rodeaban a su personaje (el único que merece ese sobrenombre es Cobb, el resto no tienen motivaciones o perfiles definidos) porque su caracterización es llana y formulista. Toda la película gira alrededor de un personaje que es un gran MacGuffin para un cubo de Rubik muy espectacular pero algo vacío.

  7. Respecto a Origen, no puedo estar más de acuerdo contigo. A mí me gustó y ya, de eso a un peliculón hay bastante trecho. A lo que yo considero una obra maestra hay muchos kilómetros.

  8. Hola VITOR como estas? Oye espero que no te moleste si comparto esta teoria mia sobre inception contigo. Es una teoria un poco loca, pero me gustaria saber tu opinion.

    Antes solo quiero decir que la pelicula me ha gustado, aun que comparto tu opinion que no es ninguna obra maesta como ha estado diciendo la critica. De hecho lei una critica que decia que era como si STANLEY KUBRICK la hubiese dirigido!!!!!! Eso es una exageracion.

    En general me parecio bien hecha, DiCaprio no esta mal pero lo he visto actuar mejor. Es cierto lo que dices que la historia dentro de la historia dentro de la historia es interesante, mas no asi lo que se cuenta en la historia. No te lleva a ningun lugar.

    Pero bueno aqui va teoria.

    TODA la pelicula es un sueño.

    Asi es, TODA la pelicula, no solo el final, sino en su totalidad la pelicula es un sueño, y DiCaprio es una representacion de la persona que esta teniendo el suenño.

    Hay tres cosas que me hacen llegar hasta esta conclusion.

    1.- Cuando Michael Caine le dice a DiCaprio, TIENES QUE VOLVER A LA REALIDAD. Se supone que DiCaprio ya esta despierto, por que le dice eso? Claro quizas estoy tomando muy literal esta frase, pero entonces viene el punto dos.

    2.- Cuando su esposa se suicida. Segun lo que entendi, ella preparo el cuarto de hotel para que pareciera que DiCaprio tuvo una pelea con ella y la arrojo por la ventana. Pero, cuando DiCaprio sale a la ventana, su esposa esta en la ventana de enfrente, de otro edificio. No tendria mucho sentido pues entonces la policia se daria cuenta que DiCaprio no la arrojo de su ventana, si no que ella salto de la ventana del edificio de enfrente. A menos que todo fuese un sueño.

    Claro, quizas ella no sabia esto y la policia no se percato, pero entonces esta el punto 3

    3.- La tecnologia con la que se pueden introducir a los sueños de las personas. No se si llamarlo TECNOLOGIA, por que son muy vagos al momento de explicar como es que funciona.

    Todo lo que dicen es que usan quimicos via intravenosa, eso es todo.

    Usualmente en las peliculas cuando se habla de una nueva tecnologia, casi siempre intentan explicarlo de una manera mas completa, aun que en la vida real sabemos que es falso.

    Por ejemplo

    THE FLY.- Jeff Goldblum explica muy bien como funciona su teletransportador
    BACK TO THE FUTURE.- Doc Brown explica todo sobre el convertidor de flujo, la cantidad de Gigowats que se requieren, que solamente con plutonio puede obtener esa energia, e incluso explican como se le ocurrio en primer lugar, tu sabes cuando se cayo del excusado
    JURASSIC PARK.- Mr DNA nos explica con lujo de detalle como clonaron a los dinosaurios.

    Y asi hay muchas, Minority Report, Blade Runner, A.I., etc.

    Pero NO LO HACEN EN INCEPTION.

    Por que? Es decir, Christopher Nolan es un tio que le gusta explicar el por que de las cosas. Despues de todo incluso explica por que diablos deben de hacer la inception abordo de un avion, y no de cualquier avion, uno en especifico.

    Mi respuesta es, por que es un sueño.

    Ok, entonces, si todo es un sueño. Quien lo esta Soñando?

    UN CINEASTA.

    Todos los personajes que hay ahi, son representacion de gente que trabaja en la industria del cine.

    DiCaprio ES EL DIRECTOR
    Joseph Gordon Levitt ES EL PRODUCTOR, el que le consigue todo al director.
    Ellen Page ES LA GUIONISTA, la que crea estos mundos.
    Ken Watanabe ES EL QUE FINANCIA LA PELICULA, el tipo que pone el dinero pero siempre quiere entrometerse
    El tipo que se hacer pasar por el padrino ES EL ACTOR obviamente
    El cientifico ES EL QUE HACE LOS EFECTOS ESPECIALES.

    Y quien Cillian Murphy, el heredero al que hay que hacerle la inception?

    ERES TU

    SOY YO, SOMOS TODOS LOS QUE FUIMOS A VER LA PELICULA, los espectadores, por que despues de todo el trabajo de un cineasta es el de crear una historia para que el espectador la vea y asi implantar una idea en su cabeza.

    Bueno, esa es mi teoria, me gustaria saber que te parece, te dije que era una teoria muy loca.

    Nos vemos tio.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>