Hace dos días, Miriam me pasó un vídeo de un señor del que no hubiese oído ni mu (a pesar de ser célebre en su campo) de no tener email y no exisitir Youtube; es lo que tiene Internet. Este señor -o Sir, como le dicen en Gran Bretaña- se llama Ken Robinson, y en una conferencia para la fundación TED expone una serie de ideas que han supuesto una revelación tan grande como la más reveladora de todas cuantas he tenido. En 19 minutos ha dado forma a pensamientos que vengo rumiando desde hace demasiado tiempo, y me ha guiado hasta conclusiones que han hecho que reinterprete acontecimientos decisivos de mi educación y mi vida. Ha sido como protagonizar el final de una película de M. Night Shyamalan, cuando, incrédulo, revisitas las escenas anteriores bajo el prisma de un nuevo descubrimiento que altera definitivamente lo visto hasta entonces.
Las reacciones que tuve cuando vi este vídeo por primera vez parecían sacadas de una misa Gospel; a cada minuto sentí la necesidad -que por supuesto satisfice- de gritar con toda la fuerza de mis pulmones “¡AMÉN, HERMANO!”. Ahí quedaban expuestas, en toda su vergonzosa y triste realidad, las alarmantes deficiencias del sistema educativo (a nivel mundial), y la devaluación resultante de la creatividad humana.
La creatividad es tan importante como la alfabetización, y debería tratarse al mismo nivel.
Los niños no tienen miedo a equivocarse. No quiero decir que equivocarse sea lo mismo que crear, pero si no estás dispuesto a equivocarte, nunca darás con nada original. Cuando llegan a adultos, la mayoría de los niños han perdido esa capacidad. [...] Estigmatizamos los errores. En el sistema educativo lo peor que puedes hacer es cometer un error. El resultado es que estamos eliminando la creatividad mediante la educación.
Todos los sistemas educativos del mundo tienen la misma jerarquía: en lo más alto están las matemáticas y los idiomas, luego humanidades, y en lo más bajo la cultura y las artes. [...] Y en la gran mayoría, también hay una jerarquía en esto último: arte y música están mejor consideradas que arte dramático y baile. No hay un sólo sistema educativo en el mundo que enseñe baile como enseña matemáticas. ¿Por qué? ¿Por qué no? Las matemáticas son muy importantes pero también lo es el baile. [...] Todos tenemos cuerpo, ¿no?
Hay algo que también aquí choca con convicciones arraigadas, que no son sino prejuicios. ¿Cómo va a ser el baile (o la música, o la pintura, si se prefiere) tan importante como las matemáticas? Coreando a Sir Robinson: ¿Por qué no? Quizás porque nuestra visión de la inteligencia humana es pobre y esquemática, y no nos damos cuenta de su verdadero potencial. Por decirlo de otra manera: Johann Sebastian Bach o Diego de Velázquez son tan inteligentes como Isaac Newton o Albert Einstein, y su contribución a la humanidad tan preciosa e indispensable.
Nuestro sistema educativo se basa en la idea de habilidad académica. Y hay una razón: no había sistemas de educación pública antes del siglo XIX, surgieron para cubrir las necesidades de la era de la industrialización, [...] por lo que las materias que eran más útiles para trabajar están en la cima. Así que probablemente te apartaron de cosas en el colegio que te gustaban porque nunca ibas a conseguir un trabajo haciendo eso. “No estudies música, no vas a ser músico; no estudies arte, no vas a ser un artista”… Consejos bien intencionados que ahora son profundamente erróneos.
Si lo piensas, todo el sistema educativo es un prolongado proceso de admisión universitaria. Y la consecuencia es que gente con talento, brillante y creativa no saben que lo son… porque en el colegio no se les valoró en lo que eran buenos o directamente se les estigmatizó. Creo que no podemos permitirnos seguir así.
Según la UNESCO, más personas se graduarán, en los próximos 30 años, que todas las que lo han hecho desde el principio de la Historia. [...] De repente, los títulos no valen nada. [...] Ahora necesitas un master donde antes un título, o un doctorado donde antes un master: es un proceso de inflación académica que indica que toda la estructura educativa se tambalea bajo nuestros pies.
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El vídeo, en fin, acaba, y yo veo confirmadas mis sospechas, veo como se desmonta el concepto que tenía de la educación y, como consecuencia inevitable, veo como se desmonta el concepto que tenía de mi educación. Según aplico todo eso a mi caso particular, me lleno de rabia y frustración mientras se suceden imágenes del colegio y la universidad, unas familiares y otras olvidadas.
En el colegio, en los primeros cursos, dibujaba con frecuencia; en clase, en el recreo, en casa. También escribía, costumbre que mantuve durante más tiempo (conservo aún una novela inacabada que escribí a los 12, y perdí otra de ciencia ficción que pasaba a máquina con paciencia infinita la secretaria de mi padre). Nadie alentó esas inquietudes. Más adelante, me empecé a interesar por el cine. Salvo don Liberato, que hizo lo que pudo dentro de sus posibilidades, ni un alma vió aquello como algo más que una curiosidad pasajera.
Ya no dibujo, y recuperé la costumbre de escribir gracias al blog. Si no lo hago mal del todo es porque mi padre consiguió inculcarme el hábito de la lectura. Pero hoy escribiría cien veces mejor si, desde el momento en que imaginé la suicida misión espacial del capitán François y sus valientes colegas, alguien hubiera estado allí para apoyarme. Y no me refiero a una palmadita en la espalda; sino a un horario, una asignatura, un profesor. Tanto tiempo agachando la cabeza, avergonzado, por no saber tocar la guitarra… Si alguien se hubiese molestado en que aprendiese a dibujar, o a tocar la guitarra, o a escribir, como aprendí la tabla de multiplicar, ahora podría ser una persona que no soy. No digo escritor, pintor o músico -por si alguien se ve tentado de simplificar, aclaro que no todo el mundo tiene por qué ser artista. Lo que quiero decir es que habría explorado -y explotado- mi potencial, y que eso habría cambiado mis decisiones posteriores. (Por cierto, aprenderse la tabla de multiplicar no es matemáticas, es memorización).
Lo peor de todo esto es que, durante mucho tiempo, me he sentido culpable. Creí perder esas maravillosas inquietudes por indisciplinado, por vago. Ahora sé, y duele saberlo, que todo eso es mentira. No me lo ha dicho la conferencia de Ken Robinson, me lo ha confirmado: llevo dos años con un blog de cine del que no saco nada salvo satisfacción personal; cuando he tenido que montar imágenes (en una productora o por mi cuenta) lo he hecho sin cobrar un duro y con plena dedicación; y he terminado una carrera que no soportaba, una asignatura tras otra, por un sentido del deber.
¿Por qué elegí ingeniería informática -superior-? Se me daban bien las matemáticas, pero no fue por eso. Don Juan José me dijo que era su mejor alumno de filosofía, y que si había pensado en hacer una carrera relacionada. Ni me lo planteé, entendí que era un consejo bien intencionado pero absurdo. Ahora mismo no recuerdo ningún ingeniero que admire (aunque los haya dignos de admiración) y sí docenas de filósofos. Pero entonces creía que ser ingeniero era ser alguien por definición. ¿Por qué? ¿Porque iba a encontrar trabajo más fácilmente? ¿Porque iba a ganar más dinero? (¿qué clase de argumento es ése?) ¿Porque otras opciones de vida no eran viables? ¿Porque era “útil”? ¿Porque no sería nadie sin un título? Todas estas razones, que acepté conforme y sin más reflexión, las veo, por primera vez con claridad total, como herencias anacrónicas alejadas de la realidad y en ningún caso motivo para elegir una forma de vida.
8 largos años después de empezar la universidad, y unos cuantos más desde la guardería, tengo dos ingenierías técnicas que no me sirven de nada. Me niego a dedicarme a algo con lo que no me siento realizado en lo más mínimo, que difiere completamente de mis intereses y que elegí sin apenas conocerme. Sin embargo, a pesar de que creo haber desperdiciado mi tiempo, ya no siento la misma rabia o frustación. Sí, tengo mucho que recuperar (¡por fin me estoy leyendo El Quijote!), pero ya no escuece como antes.
Como sabéis, he desarrollado, en medio de todo esto, una especie de obsesión por el séptimo arte, y necesito descubrir a dónde me lleva. Ahora que entiendo mejor qué pasó, soy más libre para tomar ese camino. Ahora sé que había otra opción, y todavía tengo la oportunidad de elegirla. Ahora, a mis 25 años, estoy más convencido que nunca de que esto del cine no puedo dejarlo pasar.
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Ken Robinson en Wikipedia.
TED en Wikipedia.
Entradas de Wikipedia sobre la inteligencia en español y en inglés. Especialmente interesante para el tema de la educación y la creatividad es el apartado de “Teorías de la inteligencia”, mucho más completo en la versión inglesa.
Aquí tenéis otro vídeo de Ken Robinson sobre su libro The Element: How Finding Your Passion Changes Everything. Es muy largo, pero un buen resumen son los capítulos del 6 al 10.
Tu vida, tus ‘elecciones’ y tu forma de ver las cosas se parecen sospechosa y peligrosamente a la mía. Es curioso. Un mal enraizado a lo largo de varias generaciones académicas.
Suerte y circunstancia.
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Me recuerda tanto a algo que ya experimenté yo en su momento…nunca es tarde para darse cuenta de esto, y me encanta leerte lo de “Ahora, a mis 25 años, estoy más convencido que nunca de que esto del cine no puedo dejarlo pasar.”. Creo que es la conclusión lógica al artículo, que de por sí es demoledor.
Con tus convicciones deberías llegar lejos.
Yo, sinceramente, en eso he tenido suerte, mis padres siempre me han dejado elegir y me han mostrado todas las posibilidades, en casa siempre ha habido libros de arte, pelis buenas (y las de juicios de Telecinco, creo que a mi padre le lobotomizaron unos extraterrestres la parte que te hace rechazar esas películas), mapas en las paredes, discos de los Beatles… . Cuando les dije a mis padres que quería ir al conservatorio, no me obligaron a elegir Violín o Piano (algo común, muchos padres sólo ven a través de sus ojos) y me dijeron ¿Cuál te gusta? ¡Joe a mí me gustaba la flauta negra esa! Cogí el clarinete (es curioso que probablemente esa elección es la que hace que esté escribiendo aquí, si hubiese elegido Cello, no habría conocido a Mike con 10 años, no me habría invitado a su cumpleaños donde conocí a Ballener0…). Cuando llegué a la universidad elegí carrera ante los asombrosos ojos de mi abuelo (¿VAS A TIRAR TU NOTA HACIENDO GEOLOGÍA EN VEZ DE MEDICINA?) ellos no sólo no dijeron mu, sino que me animaron a hacer lo que me gustase, siempre recuerdo la frase de mi padre: ¿Vas a gastar 5 años estudiando algo que no te gusta para trabajar toda tu vida de algo que no te gusta? Mejor disfruta 5 años, y luego si tienes que trabajar de cualquier cosa, que te quiten lo bailado. Me convenció tanto que ahora mismo gano una mierda por hacer la geología que me gusta en vez de ganar un pastizal por hacer informes geotécnicos para mi tío. Claro, no todos tienen suerte de tener padres así, y no es su culpa, sino todo lo contrario es mi suerte, mucha suerte. Y aquí es donde entra el sistema educativo. No digo que sea fácil (de hecho, sospecho que es jodidísimo) elaborar un programa educativo que forme integralmente como personas además de proporcionar habilidades más allá del “recitativo” (buena habilidad para “señoras que cantan Wagner gracias a la tabla del 7″), pero si por algo se han caracterizado las reformas educativas realizadas en España (tanto por unos como por otros, lo cual indica que un político no puede decidir cómo se educa) ha sido en eliminar horas de música y plástica en favor de las asignaturas al uso. Muchos opinarán que ellos no aprendieron nada en esas asignaturas, lo creo, yo puedo dar las gracias a una profesora que con nueve años me mostró el gusto por la música clásica algo complicado cuando tu mayor obsesión son los caballeros del zodiaco (aún lo siguen siendo), y a varios profesores de plástica que me enseñaron a utilizar la mejor habilidad que puede tener un geólogo, la visión espacial. Esto es extendible a asignaturas como la filosofía (¿a quién se le ocurrió que se debía estudiar Historia de la filosofía en vez de enseñar a pensar?) la Biología (¿De verdad era importante saber el ciclo de Krebs de memoria?) o Matemáticas (-Esta demostración la aprendéis de memoria porque no tenéis conocimientos para desarrollarla solos DE PUTA MADRE, y de qué me sirve saber una demostración que no sé lo que significa, es como aprender un poema esn Suahili!)…
Bien, tiyos, bien…
Un consejo, relee todo este tocho y date cuenta de cómo echas balones fuera porque esto me recuerda a una reunión que se montó para evaluar la Univesidad en la que te entrevistabas con unos grupo de profesores que estaban haciendo una tournée por España. La gente empezó a quejarse de que no se daba libertad a la hora de hacer trabajos, que siempre había que hacer lo que el profesor pedía y no sé que. Y yo les tuve que decir a los señores que nos entrevistaban que lo que más me gustaba de mi Universidad es que nos hacían leer muchas fuentes primeras y que en todos los trabajos había podido dedicarme a cosas que me interesaban personalmente; y mirando a mis compañeros les pregunté: ¿vosotros lo habéis intentando? ¿alguna vez habéis propuesto algo distinto a lo que viene en el programa al profesor y os ha dicho que no? Todos buscaron excusas de que si las gambas y los gambones. Eso mismo haces tú. Date cuenta de que ahora estás haciendo algo que te gusta y lo haces, a lo mejor no habías encontrado nada así antes por mucho que te acercases al cine o la lo que fuese, las cosas sólo explotan cuando se acaba la mecha.
Lo único que podemos recriminarle a la Educación que hemos tenido es que el 80% de la misma no nos la dan en el Colegio y ese 80% externo al sistema educativo nos impone 4 ideas muy jodidas como que somos cada uno de nosotros el último mono en tierra y, desde esta perspectiva, siempre nos podremos quejar de nuestra dicha y de lo mal que se han portado el resto de los hombres empeñándose no dejarnos ser feliz. ¡Eh! ¡Despierta! ¡No eres nadie! Y tu vida es tu responsabilidad, eso es lo que te enseñan en el colegio donde nadie debería hacer los deberes por ti ni deberías necesitar clases de apoyo ni nada de eso; como dicen algunos profesores, las clases de apoyo sólo sirven para suplir la voluntad del niño e informarnos sobre su falta de madurez. Y esto es así, del mismo sistema educativo que tú y en otros sistemas educativos más jodidos, como por ejemplo el francés, están saliendo capullos que no necesitan aparecer con 25 años en el mundo real pero que tiene una fuerza que e día que eclosionen van a ser terriblemente hermosos. Si te quejas del sistema, sólo te estas quejando de tu falta de voluntad para ser un capullo sano, nada más. Hay tiempo para todo cuando uno sabe lo que quiere y está dispuesto a entregarse a ello. Repito, esto es así, vivimos en un mundo muy cómodo que permite estas cosas y si tu padre tenía una secretaría que podía dedicarse a pasar a máquina tus cosas es que tienes los medios para ser todo lo que realmente quieras, otra cosa es que te falte la pasión y el esfuerzo.
Y te lo dice alguien que también disfruta mucho quejándose. Es mi deporte favorito, pero de ahí a convertir mis quejidos en un problema para el resto…
@Deneb
Sólo decirte que ¿a quién se le ha ocurrido esa chorrada de que hay alguien que puede enseñarte a pensar? Si estudias suficiente Historia de la Filosofía descubrir que no hay filósofos ni pensador que no conozca su historia. Si quieres aprender a pensar como ellos, la claves están en sus ideas y sus textos no existe un martillo mágico ni fórmulas secretas. El problema de la asignatura de Hª de la Fª es el contenido programado –considero que es demasiado extenso para el tiempo y objetivos que se marcan–, la falta de preparación de los alumnos –que no saben leer, nada más que eso– y que en tu educación extra-escolar (el famoso 80%) la palabra Filosofía suena a cuento con lo que nunca os la tomáis en serio.
Bravo. Bravísimo. Brutal el post, brutales las citas. Me hallo en una situación parecida y este post ha sido como tú el vídeo. Mis vocaciones se están encauzando por fin, pero me arrepiento de muchas cosas. Ojalá en un futuro la creatividad sea un bien tan preciado como deseamos. Enhorabuena, en todos los sentidos.
Entre Víctor y Deneb me estáis alegrando y jodiendo el día. Quiero decir, me encanta leer lo que decís, pero me da envidia. Sana, pero envidia.
@iago
Antes de nada ¿has visto el vídeo? Si no, es complicado debatir, ya que todo el post se basa en él.
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En lo que he escrito se pueden distinguir dos temas: 1) Las deficiencias del sistema educativo, 2) Mi experiencia particular.
El sistema educativo actual está basado en un modelo ancestral que tiene sus orígenes en la era de la insustralización, hace más de siglo y medio. Tradicionalmente las materias más “útiles” para trabajar (entonces) han sido las que han tendio prominencia. Como consecuencia, tenemos una visión sesgada de la inteligencia humana. La realidad es que un abogado, o un ingeniero pueden tener (y tienen) las mismas carencias en cultura general que un bombero, y que ciertos títulos antaño respetados (derecho, medicina) ahora están perdiendo ese respeto. Todo el mundo tiene un título, se nos ha convencido de que la vía académica es la mejor forma de vida. ¿Cuánta gente se mete en derecho porque no tiene nada mejor que hacer? La vía fácil es culpar a la persona, por perezosa y pusilánime, pero todo ese pasotismo nihilista tiene varias raíces, y una de ellas es una educación que no nos ayuda a descubrir nuestro potencial, aquello en lo que podríamos destacar. ¿Por qué en los colegios no se enseña música, a diario, como matemáticas? ¿Por qué hay que acudir a un conservatorio?
Todo esto es un discreto resumen de la labor de concienciación de Ken Robinson, y cualquiera de sus vídeos expone los problemas del sistema educativo y cómo éste no nos servirá para afrontar el futuro mucho mejor de lo que lo pueda hacer yo. Por eso insisto: échale un vistazo a los vídeos.
Del segundo tema puedes saber lo que has leído en este post. Es decir, no tienes mucha idea. Pero aún así haces determinadas inferencias como si ni siquiera hubieras leído el texto. Yo SÍ lo he intentado, y me quejo con todo el crédito del mundo porque acabé la carrera que empecé y detestaba. Quiero decir (y me estoy repitiendo) que ningún niño tiene por qué aprender a escribir (ficción) o a tocar la guitarra o el clarinete, o bailar, a cuenta propia o la de sus padres. Debe haber un sistema que esté atento cuando surjan esas inquietudes y las explote. Luego a lo mejor decides que lo tuyo es la biología y no la novela, pero como dicen en Muchachada, no te quedas con el regomello y además has aprendido a escribir cojonudamente (amén de leer a los grandes de la literatura universal, por ejemplo).
“Si te quejas del sistema, sólo te estas quejando de tu falta de voluntad para ser un capullo sano, nada más.”
Si el sistema no nos riega, esos capullos sanos no florecerán. No todo es culpa nuestra y de nuestra dejadez. Hemos interiorizado ese discurso y es hora de cambiarlo.
“de ahí a convertir mis quejidos en un problema para el resto…”
Ni tengo mucha idea de lo que quiere decir esta frase. Yo he contado, brevemente, los problemas de mi educación, y como ésta ha minusvalorado la creatividad que podía tener. ¿Dónde se convierte eso en un problema para el resto? Lo que sí es un problema de todos es el sistema educativo actual, y que va a haber que hacer cambios para afrontar los retos del nuevo siglo. Eso nos afecta a todos, pero no es algo se me haya ocurrido a mi, como tampoco he extrapolado mis problemas a la Humanidad. El esquema del post es el contrario: que hable Sir Ken Robinson y deje muy claras las carencias de la educación, que luego yo lo aplicaré a mi caso particular. (Hay una frase meridiana en este sentido: “Según aplico todo eso a mi caso particular [...]“).
Creo que, por los argumentos que me has planteado y has planteado a Deneb (yo entiendo perfectamente lo que quiere decir con lo de “enseñar a pensar”), ha habido por tu parte falta de comprensión lectora.
@Víctor
Te lo diré de otro modo. Fernando Alonso llegó a la F1 desde el desierto ámbito automobilístico español como piloto porque luchó por ello –tal como dice él, si no hubiese sido así, habría buscado otras vías para ser mecánico o algo así porque no puede imaginar una vida sin ello–. Es por eso que su primer Mundial no se lo dedicó a la afición española sino a los que habían estado siempre ahí. La cuestión es que si Fernando Alonso hubiese sido saharaui y hubiese tenido que llegar a la F1 desde el desierto de Sáhara nunca lo habría conseguido. De esto va lo que te digo. Alonso tiene razón en priorizar a su entorno porque en realidad gran parte de su camino no se produce en España, pero es normal que su segundo Mundial sí que vaya dedicado al país que le dio las carreteras con las que ir a competir en Italia. Por aquí van los tiros.
Dicho de un modo más brusco: los capullos necesitan agua. Las flores pueden parecernos más bonitas en un jardín inglés o en uno francés, pero los capullos, al final, sólo necesitan auga y eso, tú y yo, lo tenemos. Lo que hagamos con ello es problema nuestro.
No me interesa discutir sobre el video y en realidad no hago referencia a él. Sobre cómo debería ser la educación y qué cosas falta hay mucho que decir pero no sirve de nada discutirlo aquí porque, lo siento si te parece mal, lo que se diga al respecto en este blog no cambiará nada y nos hace perder, al final de todo, un tiempo precioso. Sólo te diré para que no consideres que hablo sin saber que me estoy especializando en el padre de la educación negativa y de todos ese tipos de discursos que olvidan los problemas de la misma y priorizan sólo lo bonito porque piensan que con podar el jardín se soluciona todo. En libros y bibliotecas podrás encontrar más información al respecto si realmente te interesan estas cuestiones, no te quedes sólo con los speechs televisados y graciosos.
@iago
“Lo que se diga al respecto [de la educación] en este blog no cambiará nada y nos hace perder, al final de todo, un tiempo precioso.”
Eres el único de ese parecer y, sin embargo, el que más comenta.
¿Hay gente en peores condiciones que las mía? Sí. ¿Anula eso mi derecho a quejarme? No. El post, además, no va en la línea de “qué desgraciado soy, que he tirado mi vida”. Si lo lees de arriba a abajo, especialmente el último párrafo (por eso está ahí) es más bien un “perdí una oportunidad, pero por nada del mundo voy a perder ahora otra que, por suerte, tengo”. Por eso sigo pensando que proyectas situaciones personales que nada tienen que ver con el post, y por ende, con la mía.
“speechs televisados y graciosos” ¿Sabes lo que es el TED? ¿Sabes la talla de la gente que participa (y que va como público)? ¿Sabes que esto nada que tiene que ver con la televisión? Y aun así “no quieres hacer referencia al vídeo”. Si no conoces nada de la gente de la que hablo en el post, ni interés que tienes, antes de criticar dales el beneficio de la duda.
Gracias, en cualquier caso, por recordar que existen libros y bibliotecas. Hay mucha gente que, a diferencia de mi, por culpa en buena parte del sistema educativo, no se preocupa por leer ni por investigar en ningún tema.
@iago: De verdad crees que estudiar historia de la filosofía es necesario para un alumno de ciencias? Y eso que a mí me gusta! Pero sinceramente, aprender tal y como te hacen aprender, el pensamiento de unos señores, no es muy distinto que aprender el ciclo de krebs de memoria o las demostraciones que no puedes demostrar.
@ballener0: No creo que tengas que tener envidia, primero porque estás a tiempo de cambiar (vale ya no podrás hacerlo con melena pero…) y segundo porque creo que tú al menos elegiste una carrera que sí te gustaba
@Deneb
Yo en eso difiero. Creo que es importante para cualquier persona, de letras o ciencias (estúpida distinción, de nuevo impuesta por el sistema educativo), estudiar la historia del pensamiento humano. No soltando datos y punto, cierto, sino contextualizando cada pensador y dando una dimensión histórica de su filosofía. La filosofía y la ciencia han ido de la mano durante toda la historia, tanto que la definición de filósofo es tan amplia que incluye tanto a religiosos, como a matemáticos o neurólogos.
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Debo aclarar que este post no es una disección del sistema educativo, aunque nazca de la idea de que es deficiente, ni un estudio del fracaso escolar. Es el saldo de una cuenta pendiente y personal que tenía con mi educación, en la que creo que ciertas carencias han sido determinantes, y la reconciliación con algunos temas abiertos desde hace tiempo. No digo que mi caso sea el de todos, pero sí que hay muchos casos como el mío.
Vaya, mi comentario salió, no sé por qué a las 12:17 pero lo mandé justo después del de Ballener0. Jejeje, así que ha quedado fuera de la discusión.
@iago: Siempre partes de la idea de que alguien la culpa es de nuestra comodidad o falta de pasión por algo. Pero es muy difícil estar apasionado por algo que desconoces. Yo ya he dicho que tengo suerte, cuando yo le preguntaba a mi padre por qué miraba una iglesia él me contaba historietas sobre el románico, el gótico, el reanacimiento y a mí me entraban ganas de saber qué era eso. Por desgracia no todos los padres del mundo han tenido la oportunidad o las ganas de cultivarse y empujar a sus hijos a hacerlo. Y no sólo eso, muchas veces a la gente se le olvida que para ser matemático también hay que ser creativo y original y eso no se aprende ni de memoria ni resolviendo ecuaciones diferenciales.
@Víctor Escribano
Yo no estoy discutieno ni comentando, sólo te doy un consejo porque me da coraje ver estas exculpaciones públicas. Sólo te animo a que pierdas el vértigo, si te parece mal o inadecuado, pues ya pasó y listo.
Ah, si te parece mal que me cansen y me aburran los ponentes que tienen que hacer chistecitos y tal, pues te pido disculpas pero no puedo evitar ser prejuicioso en estos temas por deformación profesional y la experiencia que tengo –como todos–. Pero ten en cuenta que el nivel de los congresos y conferencias no tiene nada que ver con el nivel de los participantes, cada uno hace sus deberes por separado.
@deneb
Si mis padres no me hubiesen negado el material que me hacía falta ahora tendría unos cuantos campeonatos de Europa y del Mundo de hockey. ¿Es eso? Quejarte del sistema es quejarte de tu vida.
@iago
Me queda más claro entonces que lo que estás haciendo es proyectar una situación personal que sólo tiene que ver tangencialmente con el post. Tanto es así, que el post entero va de cómo he perdido el vértigo, y sin embargo sigues sin entenderlo.
No me parece mal que te aburran los “ponentes que hacen chistecitos”, me parece mal que hagas juicios de valor despectivos y erróneos hacia gente que ni siquiera te molestas en saber quién es, cuál es su historial, ni por qué defiende lo que defiende.
Luego están claro, ideas de ver el mundo antagónicas e irreconciliables. Si tú crees que la culpa es siempre del individuo, que su voluntad debería superar siempre sus circunstancias, es que entendemos el cotarro de formas distintas.
@Víctor Escribano
Déjalo, no me entiendes. Eres demasiado literal y a mi me aburre ser más conciso.
O no te explicas, iago. Que es muy fácil echar balones fuera.
@Víctor Escribano
Pues entonces hecharé balones fuera, por aquello de subir de nivel. Pero que no te parezca mal que a lo mejor no tengo nada que explicar y sólo huyo vilmente. ¡Fiu! ¡Fiu!
Muy buen post. Hay corrientes educativas que, efectivamente, hablan de formar, no de enseñar. Hay una diferencia: no se trata de que cuando salgas del instituto sepas declinar latín, los subafluentes del Guadiana o resolver integrales usando series de Fourier. Se trata de que el alumno sea efectivamente capaz de pensar por sí mismo, de ser crítico, creativo, reflexivo, audaz, etc. Son habilidades difíciles de enseñar, pero no imposibles. Lo que sí es imposible es que un alumno descubra su pasión por la electrónica aprendiéndose de memoria las leyes de la electricidad (en vez construyendo un rudimentario robot en clase), es imposible que descubra su pasión por la música aprendiendo como discernir una 5ª disminuida de una 5ª menor (en vez de escuchando a los clásicos del barroco, del renacimiento, del jazz o del rock) y así un largo etcétera.
En fin, que Victor, creo que es sabia la elección de, al menos, intentar conseguir lo que te gusta (como dijo el Sr. padre de Deneb: “y, si no, que te quiten lo bailado”). Y, si, estoy de acuerdo que en el sistema educativo, incluyendo en primer lugar al sistema universitario, no se fomenta la creatividad ni la formación integral, sino la memorización, el bobaliconismo y la alienación.
Perdona el offtopic Víctor, pero el tal ‘iago’ tiene un código de barras de imágen/avatar y me ha recordado a un poema que escribí de chaval, que me gustaría transcribirte y creo que viene al pelo por alguno de sus comentarios: ‘En una litera, acomodadas, están las emociones, tan sencillas como un código de barras. Tú eres tú y tu circunstancia’.
Por otro lado, cuando dejas de sentir el vértigo, ¿significa ello que desaparece? Porque a veces me pasa, que vuelvo sobre mis pasos, que tengo que empezar de nuevo, como si la experiencia, lo andado, no sirvieran de mucho.