La discriminación temática y los Oscar

And the winner is... 'The hurt locker'

Más o menos a esta hora encendía ayer la televisión para comprobar si había empezado la gala de los Oscar. Acabé viendo entera la que ya es una gala historica porque, como sabéis, Kathryn Bigelow es la primera mujer en ganar un Oscar a la mejor dirección. Hay muchas formas de entrar en la historia; yo al menos puedo distinguir dos: hacer algo el primero o hacer algo de forma extraordinaria. Por buena que sea ‘En tierra hostil’, que en opinión de muchos lo es (yo incluído), está bastante claro que Bigelow no tiene un hueco reservado en los anales por su trabajo de dirección, aunque éste sea la causa directa. Me pregunto entonces qué relevancia tiene el hito, es decir, si hay una correlación entre la circunstancia y el estado presente y futuro de las mujeres directoras de cine, un campo donde los máximos responsables son hombres en una inmensa mayoría. Como dudo que exista una distinción de sensibilidad y talento inherente al sexo, lo lógico es que el tiempo equilibre la disparidad hasta que sólo el talento personal marque la inevitable diferencia. Pero, ¿Quiere decir el éxito de Bigelow que hay igualdad de oportunidades para que eso ocurra? ¿Es reflejo de un cambio o una mera curiosidad? La comunidad afroamericana parece que ya tiene su sitio fijo en la platea de nominados después de décadas xenofobia atávica. Igual la mujer lleva un camino paralelo, pero yo por ahora soy algo escéptico.

En estas reflexiones andaba cuando se me ocurrió que las mujeres y los negros no son los únicos que llevan desventaja. En Hollywood, en el mundo del cine en general, y entre el público, existe otro tipo de discriminación, políticamente correcta y tan sutil que puede incluso no ser reconocida como tal; me refiero a la discriminación temática. Se trata de la parcialidad subconsciente que convierte en mejor película al drama y hace que la comedia, el terror o la acción sean en muchos casos gratos entretenimientos y ya está. Acercarse a un tema “serio” o tratar cualquiera desde una perspectiva “grave” influye en la percepción de la calidad de la obra aunque sean cosas completamente independientes. Este confundir churras con merinas que han sufrido todo tipo de directores, desde Lubitsch a Hitchcock, le ha tocado ahora a Quentin Tarantino.

Jules Winnfield

Tarantino es un director que gusta una barbaridad. Cinéfilo o no, tiene un público muy fiel. Clásico o moderno, el cineasta actual admira su trabajo -si no le sirve de inspiración o diréctamente lo copia-. Casi toda la crítica lo venera como un autor consumado. ¿Por qué entonces se le niega el Oscar a la dirección y a sus películas la máxima categoría? ‘Pulp Fiction’ se convirtió en uno de los mayores referentes del cine americano al poco de su estreno, y sin embargo tuvo que ceder la gloria a ‘Forrest Gump’. No os confundáis, creo que ‘Forrest Gump’ es un original retrato de las dos américas de la segunda mitad de siglo, pero precisamente por eso la obra cumbre de Tarantino no tenía opción alguna.

En ‘Malditos Bastardos’ tenemos un doble ejemplo de este handicap. Por un lado, la temática nazi le ha permitido un reconocimiento que no obtuvo ‘Kill Bill’; ambas no difieren en estilo entre ellas ni con el resto de la filmografía del director, pero la Segunda Guerra Mundial, aunque tratada desde el cuento o la parodia, es terreno reconocible y relevante, no así los spaguetti western, la épica samurai o la serie B (que paradójicamente también están presentes ‘Malditos Bastardos’). Por otro, sin embargo, su condición satírica reduce definitivamente sus posibilidades frente a un realista retrato de una unidad antibombas americana en Irak. Tarantino es la última víctima de lo “serio”.

Raiders of the Lost Ark

Es curioso como hay algo que nos dice que ‘La lista de Schindler’ es mejor que ‘Tiburón’ o ‘En busca del arca perdida’. No es una cuestión de lágrima -pues ‘E.T.’ bien puede provocarla y tampoco resistiría un enfrentamiento con el holocausto- ni de de fondo frente a forma -porque un ejercicio de estilo nihilista nunca será vindicable en las mismas condiciones que una historia interesante bien contada-. Es algo así como la sensación de prevalencia cualitativa de unas obras frente a otras ya sea porque se acerquen al mismo asunto con aire más solemne, ya porque el material tenga supuestamente mayor entidad.

La cosa da para escribir un libro, y yo sólo tengo un blog. Eso no quiere decir por supuesto que renuncie a una seria, muy seria declaración: ¡Basta de denegarles premios a luces de ciudad, maquinistas de la general, psicosis, bebés de Rosemary, odiseas en el espacio, cantores bajo la lluvia, ríos bravos o centauros del desierto!

Hombre por favor.

13 thoughts on “La discriminación temática y los Oscar

  1. Sin haber visto aún “En Tierra Hostil” ya me invadía esa sensación de “se los han dado por la temática que tiene”. Me recuerda a “Crash” en ese aspecto.

    Aparte, Tarantino es un director que levanta pasiones pero también odios, y creo que eso también puede haber jugado (y seguirá jugando) en su contra. Una pena :(

    Por cierto, el domingo volví a ver la de los bastardos, y al igual que Pulp Fiction y el buen vino, gana con la edad. En cada visionado descubres algún detalle que se te escapó en las anteriores ocasiones.

  2. Pingback: Bitacoras.com

  3. Exactamente. El asunto es de traca, como dirían en Muchachada; no afecta sólo a los directores. Si Cary Grant hubiese interpretado a una figura histórica o se hubiera ceñido más al drama seguro que alguno hubiera caído. El Oscar tiene una deuda impagable con él.

  4. El otro día conocí a un tipo interesante… me argumentó que Tarantino no es más que un plagiador ya que la mayoría de las escenas de sus pelis están capturadas de películas de los años 40, 50 y 60, sobretodo de Italia.

    Sería un gran fichaje para el CineForum.

  5. Por cierto, respecto a los Oscars. Es de sobra conocido que los Oscars no son un premio a la calidad de las películas ganadoras, si no un trampolín publicitario.

  6. Tuve un compañero de piso que se indignaba justo por esto. Siempre le daba la razón. El problema es que, ante cualquier solución que se me ocurre (excepto la de dar el premimo a la mejor), tiene los mismos problemas. Por ejemplo, si se divide el premio en Drama y Comedia (tipo Globos de Oro), nunca una peli de terror o una sátira brutal ganarían. Eso sí, todo esto tiene una verdadera ventaja, que nos podemos quejar, y eso, por lo menos a mí, me encanta…

  7. @Pablo

    Lo de que Tarantino es un plagiador es tan viejo, recurrente y falso que da pena más que suscitar debate. Tarantino es honesto, no esconde sus influencias, e irónicamente es a él a quien se le acusa de copiar, cuando hay otros que pasan por suyo lo que es de Hitchcock o Godard y cuando además él es el primer plagiado.

    Los Oscar tienen evidentemente un aspecto de marketing y es lógico, invierten un montón de dinero en las películas que compiten. Lo de que se reconozca la calidad es demasiado facilón. Este año, entre las nominadas, estaban ‘Up’, ‘Un tipo serio’, ‘Malditos Bastardos’, ‘Up in the Air’ y la ganadora ‘En tierra hostil’, que por cierto ha costado 15 millones de dólares (una minucia en Hollywood) por los 300 (?) de ‘Avatar’.

    ¿Son siempre justos? No, ¿y quién lo es? Lo suyo es denunciar injusticias concretas, y mucho peor es la discriminación temática de la que hablo que la de presupuesto, que ya ni existe.

  8. Las olimpiadas no son justas, no siempre gana el de las mejores cualidades, muchas veces un deportista menos dotado gana, por ser más listo, por tener suerte, porque el otro se cae… No son justas, pero lo injusto sería que a uno que ha llegado hasta la final de los 100 metros lisos le dijesen, “tío, no eres negro así que no corras, no vas a ganar” eso sería injusto.

    Este año entre las nominadas varias merecían ganar. En realidad a la hora de conceder un premio no existe “justicia”. Lo mismo para ti Un tipo serio era la mejor y para otro lo era claramente Malditos Bastardos o En tierra hostil. De hecho, la gracia es que no es “justo”. El problema es el prejuicio a la hora de elegir de los académicos, y ojo, aunque alguna de las nominadas no las he visto aún, En tierra hostil es una perfectamente ganadora, pero sólo si no se supiese de antemano que Up o Malditos Bastardos estaban condenadas por no ser el tipo de película premiable. Eso hace que la no justicia se convierta en injusticia, que no es lo mismo, parece que ya es suficiente premio para ciertas películas llegar hasta allí.

  9. No sé si me contestas a mi o a Pablo, Deneb, porque contigo estoy plenamente de acuerdo. Lo que quiero decir es precisamente eso, que todas deberían tener las mismas oportunidades, y luego ya que el subjetivo gusto colectivo decida.

    De todas formas, y en esto no he hecho suficiente incapié, no es cosa exclusiva de la gente que forma parte de la Academia, todos participamos alguna vez de la discriminación temática (igual me repito con el término pero es que es más sencillo si tiene nombre y no tengo que construir sinónimos).

  10. Me refería al de Pablo, y aunque le habías comentado tenía ganas de hablar :P . Es cierto que todos tenemos prejuicios, pero la diferencia entre nosotros, gente tipos que comentamos en un blog y cualquier juez (y no sólo a los de la “justicia” me refiero), es que los jueces deberían comerse sus prejuicios y acatar una serie de “leyes”, que en el caso de la justicia las dicta un parlamento, en el de la Gimnasia la federación internacional y en el cine debería ser su sentido común, que sospecho que para llegar allí tienen que saber más cine que yo… No quiero imaginarme a Álex de la Iglesia, director de películas difícilmente premiables, diciendo que no debería ganar tal o cual por ser de cierto género…

  11. Los Oscar de este año me han dejado un poco frío, la verdad.

    La película de Bigelow a mi me parece que tiene lo bueno y lo malo del resto de su cine. En lo bueno, un dominio de la planificación y el montaje poco común, con unas soluciones de puesta en escena muy sobrias y elegantes. En lo malo, un enamoramiento con su situación de partida y con el look visual de la película, sin que argumentalmente apreciemos una progresión.

    Si vemos, por ejemplo, una de sus primeras películas “Acero Azul” vemos también a una gran estilista, a un arranque con gancho, y un argumento inconsistente.

    En este caso, su mérito ha sido despojar a la película de “argumento” y centrarla más bien en la “sensación” de ser soldado en Irak. Pareciéndome una buena cinta con alguna secuencia acojonante (tiroteo en el desierto) al final se me hizo un poco larga.

    Cambiando de tema, es una vergüenza que no le hayan dado el oscar de guión a Malditos Bastardos, que era sin duda la película más innovadora y la mejor de las nominadas.

    Vamos a ver, algo debe de tener la película para que estructurándola en cinco actos separados, con un ritmo lento, y ese regodeo en los diálogos, todo el mundo (cinéfilos y público en general) diga que le ha encantado. Podríamos hablar largo y tendido del tema, pero el “destilado” de la narrativa que hace Tarantino deja en mantillas cualquier otra cosa que he visto este año.

  12. Pingback: Saben de cine 6 | No sé de cine

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