El reversible ocaso de las imágenes
Tengo la impresión de que las imágenes que hoy nos rodean están agotadas, maltratadas y exhaustas. Renquean y se arrastran detrás del resto de nuestra evolución cultural. Cuando veo las postales de las tiendas de souvenirs y las imágenes y anuncios que nos rodean en las revistas, o enciendo la televisión, o si entro en una agencia de viajes y veo esos posters tremendos de la misma cansina y desvencijada imagen del Gran Cañón, siento sinceramente que algo peligroso está surgiendo. [...]
Como raza nos hemos dado cuenta de determinados peligros que nos acechan. Comprendemos, por ejemplo, que la energía nuclear es un peligro muy real para la humanidad, que sobrepoblar el planeta es el mayor de todos. Hemos entendido que la destrucción del medio ambiente es otro peligro enorme. Sinceramente creo que la falta de adecuada imaginería es un peligro de la misma magnitud. Es un defecto tan grande como no tener memoria. ¿Qué le hemos hecho a nuestras imágenes? ¿Qué le hemos hecho a nuestros avergonzados paisajes? He dicho esto antes y lo diré de nuevo mientras sea capaz de hablar: si no desarrollamos imágenes adecuadas nos extinguiremos como dinoasurios. [...]
Necesitamos imágenes en armonía con nuestra civilización y con nuestra más íntima condición, y ésta es la razón por la que me gusta cualquier película que busque imágenes nuevas sin importar la dirección que tome ni la historia que cuente.
Hace unos días descubrí esta cita del director alemán Werner Herzog, procedente del su libro ‘Herzog on Herzog’ (2002). En un principio pensé reducirla para comentar después las implicaciones de su aforismo principal: “las imágenes que hoy nos rodean están agotadas”, pero el texto estaba para mi tan lleno de significado y verdad que esto que veis es lo máximo que he podido concretar.
Televisión e Internet estan atestadas de imágenes que no son sino copias de copias, drenadas de toda sustancia. En la era digital, la difusión sin precedentes de contenido visual ha llenado nuestras vidas de imágenes vaciás, que no significan nada, algo que para el director es muy parecido a no tener memoria. Entiendo lo que quiere decir, y estoy de acuerdo.
Herzog lleva toda su carrera combatiendo esa desmemoria colectiva, y una prueba incontestable es su película ‘Fitzcarraldo’. Encontré esta cita poco después de verla y comprendí mejor la cinta y por extensión toda su filmografía: quiere proveer a la Humanidad de imágenes nuevas con las que no desaparecer como dinosaurios. Su labor, la de director de cine, es primordial para el Hombre. Hasta ahora nunca lo había visto así.











En menuda te has metido Víctor… yo cuando la vi, flipé. Con razón casi se matan Herzog y su amigo Klaus…
Pero para ‘ver’ algo distinto, no hace falta que sea colosal, solo que el que observa sea óptimo para ‘verlo’ de forma distinta. De ahí su talento con documentales intelectualmente ridículos. Me encanta Herzog y punto, quería que lo supieses.
No hace falta que sea colosal, efectivamente; incluyo fotogramas de ‘Fitzcarraldo’ por singulares y por demostrar también hasta dónde está dispuesto a llegar el director en su búsqueda de imágenes radicales y nuevas.
A mi también me encanta Herzog, pero me vas a tener que explicar lo ridículo de sus documentales. Yo los veo apasionantes de cabo a rabo.
Sus documentales son lo que más me gusta de toda su obra; pero frente al conflicto a veces religioso de su cine, frente a su discurso en cada película (que en realidad es un todo conjunto), sus documentales solo son efectistas. Digamos que acierta por serendipia, se topa con la calidad, no la busca. Por supuesto que son apasionantes, pero son mayormente ‘improvisados’. ¿Sabes lo mejor de todo? Que ha pasado de autoevaluarse como Kitano, para hacer lo mejor al final de su carrera. Digo esto, porque mis favoritos son precisamente Grizzly Man, Encuentros en el fin del Mundo y su cita con el catorceavo Dalái Lama. Por cierto, ¿qué tal el remake ese donde aparece Cage haciendo de poli drogata?
Me encantó, de principio a fin. Cuando mis amigos alucinaban yo me partía de risa. Dudo que hablando como hablas de Herzog te disguste la película, que es suya 100%.
Cage está como yo no lo he visto nunca. Se ve que le sienta fenomenal sustituir a Kinski.
Muy buena la cita. Supongo que siempre se trata de lo mismo: de imágenes que importan. De diferenciar las que persiguen su reproducción banal o buscan ser consumidas y velozmente reemplazadas de aquellas otras que, como dice Víctor Erice, son verdaderas, justas y necesarias (y que jamás se consumen). Me parece que mucho de esto hay en la última de Herzog con Nicholas Cage, ¿acaso no se respira libertad en ella?
Saludos.