Ver ‘La regla del juego’ en el cine tiene su aquel
¿Me cansaré de decirlo algún día? Ni DVD, ni Blu-ray, ni 1080 líneas progresivas, ni veinticatorce pulgadas de pantalla: no hay nada (por ahora) que sustituya la experiencia de ir al cine. La reciente incursión en las salas de una tercera dimensión puede incrementar la afluencia a los cines, pero no es una cuestión de tecnología, aunque ésta afecte. Es el ritual lo que no tiene parangón: una película, una hora, la oscuridad plena y propios y extraños asistiendo a la recreación de un universo paralelo. Tiene algo de invocación mágica, como un conjuro arcano para reproducir vida en un rectángulo gigante; (por eso cuando alguien lo interrumpe con comentarios en voz alta o una llamada al móvil veo lícito el asesinato de dicho individuo).
Con motivo del reciente fallecimiento del escritor y crítico João Benard da Costa, en el cine doré hay un ciclo (Os filmes da minha vida) en el que proyectan las favoritas del portugués. El miércoles pasado le tocó a ‘La regla del juego’, de Jean Renoir, y a pesar de haberla visto (en DVD) no quise perderme la oportunidad. Llamadme viejuno, oldie, nostálgico o friki, pero aquello fue un curiosísimo viaje en el tiempo. La figura que formaban las cabezas en fila que tenía delante, en contraste con el blanco y negro de la pantalla y el ligero deterioro del negativo, tenían un encanto especial que no sabría describir sin ponerme cursilón. Por supuesto, versión original con subtítulos en español; ¿entiendo el francés? Poco y ni falta que hace.
No esperéis un análisis de una de las obras maestras (hay casos en los que sí es justo usar el devaluado término) de Renoir, se ha escrito tanto sobre ella que poco queda que decir. Comentaré, sin embargo, algunas impresiones: En ‘La regla del juego’ lo que sucede en segundo plano muchas veces es tan importante o más como lo que está pasando delante de nuestras narices. El movimiento de la cámara y el uso de la profundidad de campo son fundamentales para lograr esta impresión. En este sentido la película es, técnicamente, la precursora europea de ‘Ciudadano Kane’, la piedra angular del cine sonoro, con lo que quiero decir que supe apreciar una de esas cosas de las que todo entendido habla y a veces uno no es capaz de captar.
Este mes, en el mismo ciclo, ponen peliculones como ‘Amanecer‘, ‘Persona’, ‘Esplendor en la hierba’, ‘Pickpocket’ o ‘Marnie la ladrona’. Ni que decir tiene que asisteré a más de uno y que quien quiera me puede acompañar en la ceremonia. Aunque debo hacer una advertencia: los fantasmas* allí son de verdad.
*Fantasma: 1. Imagen de un objeto que queda impresa en la fantasía. || 2. m. Visión quimérica como la que se da en los sueños o en las figuraciones de la imaginación.





El primer párrafo es para enmarcar y para darlo a leer… y pedazo de obra maestra.
Carpe Diem
De acuerdo totalmente con Cosechadel66. Además uno de los mejores momentos de mi vida, cada proyección, es para mi un gran acotencimiento.
Abrazo
Gracias como siempre Cosechadel66 por tu comentario. Y bienvenido Jose Jaime.
Un saludo a ambos.
Ya sabes que yo opino como tú, que el ir al cine, no deja de ser parecido a ir al teatro o a un concierto. Como no es en estricto directo es más barato, pero básicamente es lo mismo, un espectáculo. Por mucho bluray, alta definición y home cinemas que tengas la gente sigue yendo a ver directos y teatro, pues debería ser igual con el cine. La sensación de que tu intención es ver ua película no matar las horas en casa (porque decides ir a verla no es como estar aburrido en el sofá y ver una peli).
Qué pena no poder ir al Doré a ver si un día que esté en Madrid puedo ir (y avisar a los potenciales interesados), aquí en Salamanca, lo más que puedes hacer es ira a las proyecciones de la filmoteca (los Martes a las 20:00, hora que em viene como el culo) a ver la película seleccionada según el ciclo, con la que igual ves Metrópolis de Fritz Lang, o lo mismo te toca un documental Kazajo, o incluso relativas novedades (Como Dogville, que fui a verla otra vez a la filmoteca aunque la había visto un año antes en el cine).
definitivamente no es lo mismo un video, en el formato que sea, que verlo en una sala de cine, preferentemente en el Dore, todavia quedan buenos titulos en noviembre, lo que no os puedo avanzar es diciembre.