El cine es para el verano (también)

Una pesada digestión que ha anestesiado los sentidos parece poco a poco remitir. Las últimas dos horas han sido un vaivén de sueño y vigilia, sin que haya vencido claramente ni el uno ni el otro. Las plenas facultades se recuperan a paso de molusco cojo, y con la consciencia aparece una incómoda sombra en la tarde estival: ¿Qué coño hacer hasta esta noche? No hay más plan que la cena, y todo pinta a que el aburrimiento copará el resto del día entre sudokus y ensimismamiento.

Asumo que la mayoría de mis lectores (“mis lectores”, sentencia propia de todo blog que se precie) disfrutan del anhelado periodo vacacional. Algunos, currantes gracias a su eficacia universitaria, tendrán todavía que capear los últimos engorros laborales mientras hacen tests en Facebook. Pero todos saben que la principal virtud de las vacaciones es un arma de doble filo: el tiempo libre.

"Me abuurroooo"
"Me abuurroooo"

El tiempo libre lleva al capricho, el capricho al aburrimiento, el aburrimiento a la apatía, la apatía lleva al lado oscuro… Y queremos evitar el lado oscuro, llenar las horas catatónicas de sustancia y entretenimiento, evitar el mal de la telenovela y el telefilm, hacer como mucho dos crucigramas. Necesitamos, ahora más que nunca, una buena dosis de cine.

Cuando huí de Madrid hace cosa de semana y media rumbo al sur, el sol y el mar, lo primero que entró en mi equipaje fue un estuche negro con 40 películas en DVD, aproximadamente una diaria sin contar con las veces que vaya al cine. Porque ir al cine es un acto en sí mismo y este post está dedicado a aquellos momentos que ni ese plan es viable. Tedio hogareño, la guerra está declarada.

Aceptada la monserga, surge la consiguiente duda: “¿Qué película veo/vemos?”, a lo que en el mundo del la sosería máxima yo respondería con una lista cerrada de recomendaciones. La moda wiki me insta sin embargo a tomar una iniciativa mucho más molona, la guía de películas que ver este verano la vamos a crear entre todos. Procedimiento:

1. Yo incluyo las primeras 7 películas de la lista.

2. Cada uno de vosotros, a través de un comentario o mail, propondrá 2 más.

3. La lista definitiva se publica en una página del blog el 1 de agosto. El 31 de julio a las 23:59 horas se cierran las aportaciones.

4. No son necesariamente películas no vistas, y vale cualquier género, director, época, blablabla.

5. Cada película debe ir acompañada de las razones de su recomendación. Esto se incluirá, junto con el nombre de quien recomienda, en la lista final.

6. La idea es confeccionar una guía para matar la excusa conté las grietas del techo porque no se me ocurrió que película poner.

7. El dospuntocerismo nos mantendrá al tanto de lo que ve cada uno vía comentarios, en la propia página, donde espero se generen debates, riñas, peleas, batallas campales.

8. En septiembre comprobaremos quién es el más cinéfilo (o el más aburrido y sin amigos).

Mis siete aportaciones las pongo el lunes, que no las tengo pensadas y se me acaban los 2 euros 50 del ciber. Vosotros podéis poner vuestros granitos de arena desde ya. Ahora os dejo que voy a darme un baño antes de comer. Después ya veré lo que hago.

Un ganador de películas

Actualización: Nada mejor que este post para avisar que, a las 15 horas de hoy, hay un encuentro en elmundo.es con Michael Mann. Puedo apostar mi contrato con Universal Studios a que el aquí presente en la foto estará lanzando preguntas desde ahora mismo. Que responda a alguna nuestra es ardua tarea incluso para ‘Harry el sucio’ si contamos con que habrá miles,  pero merece la pena intentarlo.

Hace cosa de 3 meses un tal Harry_Callahan ganaba por la mínima el C?NEnigma, un concurso en el que servidor podía dar rienda suelta a sus sádicos instintos haciendo retorcidas preguntas con las que traer de cabeza a los participantes. Algunos recordarán que había premio para el podio triunfal, y que el primer puesto suponía dos grandes películas en especialísimas ediciones: dos discos, making of, entrevista al director, productor, actores y chico de los cafés, todo remasterizado 100%, etcétera. Pues bien, que sirva la siguiente foto de baluarte de mi palabra, y que conste que si no se ha publicado antes es porque la edición especial de 2001 se convirtió en una odisea por El corte inglés y la Fnac.

"Sólo Michael Mann sabe más de cine que yo"
"Sólo Michael Mann sabe más de cine que yo"

Espero generar con este post suficiente envidia como para doblar el número de concursantes en la próxima edición. Por cierto, no me he olvidado de Joaquín ni de antoniorx4, pero el uno no vive en Madrid y con el otro no he podido quedar aún. Ya lo saben, pero les recuerdo que dos ediciones 30 aniversario de “Encuentros en la tercera fase” descansan en mi estantería esperando su destino final.

Enfrentarse a la hoja en blanco

Nunca antes de intentar escribir un guión me había percatado de lo sencilla que es la labor del espectador, incluso del espectador exigente y crítico. Por supuesto que existe una gran diferencia con el espectador pasivo, pero incluso cuando se ve, se mira, se observa una película con afán analítico, con interés verdadero por su historia y el engranaje que la genera, por comprender la visión de sus creadores y posicionarnos al respecto; cuando se evalúa, en definitiva, la obra que se nos ha proyectado, casi nunca se tiene en cuenta la enorme dificultad de su consecución.

Es inherente al espectador la ilusión de que una película existe como el resto de realidades, espontánea y natural. En las buenas películas especialmente, al conocer sólo el resultado óptimo y no todos los descartes, errores y caminos equivocados, se forma un espejismo que presenta a la obra final como algo casi lógico (¿Cómo iba a ser “Vértigo” de otra manera?). Aceptar el mundo propuesto por el director y su equipo como algo único e inalterable forma parte de la maravilla del cine y de la naturaleza del espectador. Sin embargo, los que queremos crear el nuestro no tenemos más remedio que asumir que existen infinitas posibilidades y que hay que tomar decisiones.

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