El lunes pasado se presentó en San Sebastián la última película de Jaime Rosales, Tiro en la cabeza. Ha quedado claro que este cineasta no deja indiferente a nadie y ha habido reacciones de todo tipo. E.T.A. es un tema polémico y complicado de entrada, y si a eso le añades el lenguaje cinematográfico extremo de Rosales tienes asegurado el debate.

Antecedentes: hace casi un año E.T.A. mató a dos guardias civiles, Fernando Trapero y Raúl Centeno, en una cafetería de un pueblo francés. No fue un atentado planeado, sino un encuentro fortuito con trágico desenlace. El director explica en una entrevista a ElPais.com porqué este asesinato y no otros le movieron a hacer la película:
El atentado de Capbreton tiene algo completamente distinto a todos lo demás. No es un atentado planificado, ni responde a una lógica terrorista, sino una situación que se produce con un desenlace fatal. Deja muy claro lo absurdo de todo el problema, y es lo que me lanza a la necesidad de hacer esta película.
La propuesta: La película no tiene diálogos, pero no es muda. Se oye sonido ambiente pero no a los personajes. Esto se debe a que está filmada con teleobjetivo, siempre desde la distancia, observando como espías la rutina de un hombre que siendo parecido a cualquiera de nosotros, de repente, mata. Es sin duda una apuesta arriesgada y en festival ha desatado abucheos e indignación, pero también elogios. A Luis Martínez, de El Mundo, le pareció “sencillamente brillante”. Carlos Boyero sin embargo, de El País, opina que “la visualización de la grisácea cotidianeidad de este profesional del horror me parece tan estéril como pretenciosa”. Más neutral es el comentario de E. Rodríguez Marchante, de ABC: “Tiro en la cabeza ha traído a la competición del Festival un cine singular, dialéctico, que reclama debate y que no tiene escrúpulos en proporcionarle al espectador tanta reflexión como perplejidad, hastío o aburrimiento”.

Da gusto ver como una película española genera polémica en torno al lenguaje cinematográfico, amén de controversia por su temática, pero de esas hay más. Jaime Rosales se declaró un defensor del riesgo en una entrevista a Cuatro, y lo demuestra con creces. Arriesgarse es necesario para triunfar, habrá que ir a verla y comprobar si así ha sido. Se estrena el 3 de octubre.
Pero no te parece que esta propuesta de Rosales es un ejercicio de cine autoconsciente, en el que él y no la historia es el protagonista? Por lo que he leído, el planteamiento no puede ser más gratuito
Qué bueno es tenerte por aquí de nuevo.
En cuento a la película, te lo diré cuando la vea. Es difícil hablar de ella por lo que cuentan otros. Y tampoco creo que tenga sentido.
La verdad es que Jaime Rosales es uno de esos directores que hay que ver sólo para observar su forma de hacer películas. Luego te puede gustar la peli o no, pero es innegable su calidad para innovar.
Ojala llegue a las salas de Paris
Todavía no he visto una sóla película de Jaime Rosales, pero se las apaña para que consigan una notoriedad que supongo que será mezcla de que en ellas hay algo que merece la pena ver, un toque de innovación (al menos parece que se arriesga en cuanto a la forma de contar sus películas) y, en este caso, un poco de riesgo en forma de polémica. El tema de ETA no se toca así a la ligera en este país, y mucho menos tal y como lo ha hecho él.
Espero poder verla pronto y hacerme yo mismo una opinión de ella, que al final es lo que vale.
Bueno, hoy la estrenan, y apuesto a que vas con cierto señor caracolero a verla. Si no es así, sepa usted que el lunes andaré por Madrid, como ya te dije, y no me desagradaría en absoluto ver mi primera película de este señor ese mismo día. Tú dirás.
Menos mal, pense que nunca comentarias una española!!