Hola. Antes de nada notificar que he renovado el dominio por un año más, lo que debería suponer que voy a escribir más a menudo, pero sé (y sabéis) que no es ninguna garantía.
¿Qué tal el verano? El mío bien, gracias, no muy cinéfilo pero bien. Alguna vez he echado mano del DVD, pero a la gran pantalla he acudido poco, lo justo para no perderme aquellas de las que hablaba hasta mi prima: Wall-E y, cómo no, El caballero oscuro. Y a vueltas ando con esta última desde hace un par de semanas, queriendo comentarla sin encontrar ni la inspiración ni la confianza para hacerlo. Todavía (después de tres visionados) no tengo claro si es o no una gran película. Y lo peor de todo es que la duda ha servido de catalizador para una de esas “crisis de fe” que con tanta frecuencia me tocan los cojones y que se pueden resumir en la siguiente frase: ¿qué es buen cine?

Tan simple es la pregunta que parece ingenua. Pero coño, al final se trata de eso ¿no? No voy a cometer el error de adentrarme en la espesa jungla de la divagación intentando responderla, pero me quema tanto relativismo, tanta opinión enriquecedora y debate interesante; con lo fácil que sería un 2+2=4 y al que no le guste ajo y agua. Fácil y aburrido y unidimensional e insípido… Así estoy, que sólo tecleo para buscar en Google.

Hace unos instantes leía un post de David Bordwell (académico respetadísimo con una web cojonuda) defendiendo a Ingmar Bergman de los ataques de un crítico norteamericano, Jonathan Rosenbaum. El hecho en cuestión sucedió después de la muerte del director y ya lo había leído, pero lo he rescatado por casualidad. Utiliza argumentos sólidos y convincentes para rebatir la rabieta inconsistente de Rosenbaum, y por un momento he sonreído satisfecho ante un destello de objetividad diáfana. Luego he indagado un poco más para descubrir que ponía a caldo a ‘El caballero oscuro’ con sentencias con las que no podía no estar de acuerdo.
Y ya no sé qué pensar. ¿’El caballero oscuro’ es buena? Unos dicen que sí, otros piensan que no… ¿Bergman es un gran director? Hay quien le considera un genio, pero tiene sus detractores… ¿Entonces, en qué quedamos? ¡Pero si hasta existe por ahí algún pirado que desacredita a Hitchcock!
Me da igual, me niego a pensar que todo es cuestión de opinión. Vale que la Verdad, la muy jodía, se esconde entre mil filtros de percepción subjetiva, pero puedes acercarte a ella si te empeñas y verla así, de reojo, aunque sólo sea un instante y aunque no consigas alcanzarla. El cine tiene su verdad y a buscarla me voy a dedicar en este mi reaunudado blog, sabiendo que el camino no tiene final pero que disfrutaré cosa bárbara del paseo.
Una verdad es algo que no se puede refutar, algo que hace que los que se oponen a ella sean vistos por los demás como necios por ignorar algo evidente, obvio y totalmente objetivo.
Por desgracia (o por fortuna, casi más de esto segundo que de lo primero) el cine es una de esas disciplinas que son motivadas desde ideas e ilusiones y cuya interpretación siempre, siempre, puede ser distinta en función de la persona que vea una película. Esto hace imposible que todos vayamos a estar de acuerdo al hablar de una película, por lo que en cierto modo parece fácil decir que sí, que todo es cuestión de opinión…
…pero claro, ya dices que te niegas a pensarlo así y yo de hecho soy de la misma opinión. Todo tiene algo de relativo, pero esa verdad que mencionas es algo demasiado atractivo y omnipresente como para no ser algo que exista, aunque no podamos verla ni tocarla todavía.
Pingback: no soy director de cine » Cine en verano