El mes de los Oscar es casi siempre un buen mes para ir al cine. Como la mayoría de las nominadas esperan a finales de año para estrenarse en Estados Unidos (vayamos a que se les olvide a los académicos si salen en marzo) en España nos llegan por estas fechas. Si el nivel es alto (que suele serlo) lo bueno es que hay donde elegir en la cartelera, que luego vienen meses de vacas flacas y hay que tirar de DVD. Lo malo es que llevas esperando varios meses, resistiendo la tentación pirata del screener, para poder ver ese peliculón de tu admirado ‘x’ en todo su esplendor. Mejor, según los cánones recientes, la piratería es pecado, y creo que mortal.
1 de febrero
Juno, de Jason Reitman
Si el crítico Roger Ebert la elige como mejor película del año pasado, algo tendrá. Claro que en su día ese lugar lo ocupó Crash, de Paul Haggis, pero casi siempre coincido con él y merece la pena probar una alternativa a Monstruoso (¡¿un bicho enorme atacando Nueva York?! ¡¿qué me dices?!) y John Rambo.
8 de febrero
No es país para viejos, de Joel e Ethan Coen
Cuando me enteré de que los Coen volvían a la senda marcada por Sangre Fácil y Fargo, busqué inmediatamente el primer día en que pudiese ver su última película: “¡El 8 de febrero, pero si estamos en octubre!…” Queda poco más de una semana y hasta hoy no he leído ni una sola crítica ni me he enterado de qué va. Por supuesto no he visto el trailer que facilito, y aunque algo he oído acerca de lo buena que es, ya no me acuerdo. Prefiero verla como si ni siquiera supiese a qué voy.
15 de febrero
Pozos de ambición, de Paul Thomas Anderson
Inexplicablemente ésta es la traducción de There will be blood. Incluir la palabra sangre en el título les habrá dado miedo a las distribuidoras, que han elegido este insípido título por si acaso alguien se confunde y cree que va al cine a una de vampiros. Traducciones absurdas aparte, ver a Daniel Day-Lewis actuar es un lujazo, y más si lo dirige el mismo de Magnolia y Boogie Nights ¿Conseguirá superarlas?
El sangriento musical de Broadway convertido en película por el mayor fan de Edgar Allan Poe y protagonizado por Johnny Depp ¿Se puede pedir más? Dejad de un lado los prejuicios e id a verla en cuanto la estrenen, que el musical ha dado buen cine. Y si no podéis deshaceros de vuestras ideas preconcebidas sacad la entrada igualmente, porque tiene pinta de romper moldes. Yo no me la pierdo.
Del resto de estrenos también tengo ganas de ver La escafandra y la mariposa, dirigida por la revelación de este año en los Globos de Oro, Julian Schnabel, y My Blueberry Nights, de Wong Kar Wai.
Qué bien acabar los exámenes el 7…