El cine según Hitchcock, de François Truffaut

Una de las entrevistas más famosas de la historia del cine es la que François Truffaut, un cineasta de la Nouvelle vague francesa, le hizo a Alfred Hitchcock. 50 horas de exhaustivas preguntas repasando cada película de la extensa filmografía del director inglés que contribuyeron enormemente a la admiración, respeto y estudio que hoy se tiene por su obra. Antes de nada, quisiera rescatar unos párrafos del prólogo del libro en los que encontramos el porqué de su existencia:

En los años cincuenta y sesenta, Hitchcock se encontraba en la cima de su creatividad y de su éxito. [...] Este éxito y esa popularidad, la crítica americana y europea iba a hacérselo pagar examinando su trabajo con condescendencia, denigrando un film tras otro.

[...]Mi pasado de critico era todavía muy reciente, yo no me había liberado de aquel deseo de convencer que era el punto común de todos los jóvenes de Cahiers du Cinéma. Entonces pensé que Hitchcock, cuyo genio publicitario solo tiene parangón con el de Salvador Dalí, había sido finalmente la víctima, en América, al lado de los intelectuales, de tantas entrevistas superficiales y deliberadamente dirigidas hacia la burla. Contemplando sus films era evidente que este hombre había reflexionado sobre los medios de su arte más que ningún otro de sus coetáneos y que, si por vez primera aceptaba responder a un cuestionario sistemático, podría resultar de ahí un libro capaz de modificar la opinión de los críticos americanos.

Con esta premisa Truffaut pretende (y consigue) ir más allá de la superficialidad de algunos y demostrar que Hitchcock es un cineasta de primera, con una narrativa visual única y una búsqueda constante de nuevas formas para su arte. Hitchcock repasa con severidad algunas de sus películas (Pánico en la escena, La soga) y se muestra muy orgulloso de otras (La sombra de una duda, Encadenados) en tono a veces reservado, otras alegre y pasional, pero siempre ameno y nada pedante o autocomplaciente.

La relación con los actores, curiosidades de los rodajes y la producción, técnicas utilizadas para filmar determinadas escenas, motivos de la película, reflexiones sobre el arte de hacer cine; Truffaut no duda en preguntar ni Hitchcock en responder. Algunas de esas respuestas se han convertido en lecciones con el tiempo. Bien conocida es aquella que con un revelador ejemplo explicaba la base del suspense:

Nosotros estamos hablando, acaso hay una bomba debajo de la mesa y nuestra conversación es muy anodina, no sucede nada especial y de repente: bum, explosión. El público queda sorprendido, pero antes de estarlo se le ha mostrado una escena anodina, desprovista de interés. Examinemos ahora el suspense. La bomba está debajo de la mesa y el público lo sabe, probablemente porque ha visto que un anarquista la ponía. El público sabe que la bomba estallará a la una y es la una menos cuarto (hay un reloj en el decorado); la misma conversación anodina se vuelve de repente muy interesante porque el público participa de la escena. Tiene ganas de decir a los personajes que están en la pantalla: “¡No deberías contar cosas tan banales, hay una bomba debajo de la mesa y pronto va a estallar!”

El cine según Hitchcock es un libro en el que descubrir el arte cinematográfico. Es perfecto para conocer desde dentro las películas y a su creador, sirviendo de puente entre el que ve y el que muestra, de manera que al acercarse al segundo disfrutamos más como el primero. Un libro que crea afición al cine de Hitchcock en particular y al séptimo arte en general.

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  1. Harry Callahan
    Lunes, 18 de Febrero de 2008 a las 11:42 | #1

    Un buen libro, pero no trata un problema fundamental: el ( mal) uso de las transparencias en el cine de Hitchcock. Se flipan mucho hablando de la escena de la avioneta, pero poco comentan de su pobre acabado técnico…aparte de que el comentario de Truffaut de que la saga Bond es una copia de Con la Muerte en los Talones me parece de una superficialidad alucinante…jaja

    Has ido ya a ver No Country for Old Men ?

  2. Lunes, 18 de Febrero de 2008 a las 14:43 | #2

    Hablar de pobre acabado técnico en una película de Hitchcock es ciencia ficción. En cualquier caso hablar de las transparencias en el cine de este maestro es como comentar lo gorda que está la soprano en la ópera.

    Por otra parte, tu comentario de un libro tan rico e interesante es como poco injusto. Y la saga Bond es en general una superficialidad alucinante.

  3. Tompson
    Lunes, 18 de Febrero de 2008 a las 15:04 | #3

    Mal uso de las transparencias?? xDDDDD Joder, lo tuyo es rizar el rizo más allá de su límite elástico, desde luego…

  4. Jueves, 21 de Febrero de 2008 a las 13:16 | #4

    La verdad, yo siempre he visto las pelis de Bond como un entretenimiento bastante escaso, todas bastante iguales, y las de los últimos 10 años han sido todas un pestiño de dimensiones bíblicas. Nada que ver con lo poco que he visto yo de Don Alfredo, y más aún si hablamos de Con la muerte en los talones, a dónde vamos a parar.

  1. Jueves, 21 de Febrero de 2008 a las 01:01 | #1
  2. Lunes, 18 de Enero de 2010 a las 11:36 | #2
  3. Viernes, 5 de Febrero de 2010 a las 13:27 | #3