January 2008

“Let’s go”; “Why not?”

Pike Bishop (William Holden) es el líder de un grupo de forajidos que se gana la vida asaltando trenes y robando bancos en el tardío oeste. La mayoría están viejos y cansados, llevan mucho tiempo haciendo lo mismo, pero eso no les ha hecho perder sus principios. Entre ellos figura el de defender a un amigo cueste lo que cueste.

Por eso le duele tanto a Pike y a los suyos ver como vejan y humillan a su compañero Ángel (Jaime Sánchez), arrastrado cruelmente por el coche del despótico y cobarde General Mapache (Emilio Fernández), un mejicano con pocos escrúpulos y mucho poder.

God I hate to see that! – exclama Pike cuando observa con rabia la tortura a la que están sometiendo a su amigo.

No more than I do – le contesta Dutch (Ernest Borgnine).

Intentan sin éxito pagar a Mapache para que les devuelva a Angel, pero el mezquino bigotudo se niega a deshacerse de su preciado juguete, y su ejército evidencia que intentar otra cosa sería un suicidio.

Media vuelta y a ahogar las penas en un burdel, intentando prolongar lo inevitable, ocultar lo evidente, callar lo que todos saben. Pero no por mucho tiempo. Pike, después de desahogarse en la lujuria, se viste, le da un trago a la botella de whisky y pierde la mirada por un momento… Se cuelga su revolver y entra en la habitación donde Lyle y Tector (Warren Oates y Ben Johnson, respectivamente) se lo han montado con una mejicana que reclama su dinero. Mira a uno, después a otro. Se entienden.

Let’s go - dice Pike entre dientes, que no puede obviar la verdad por más tiempo.

Why not? – responde Lyle, hablando por él y por todos.

Estas palabras, con sus gestos y miradas, otorgan una entidad dramática fundamental a la última escena de esta maravilla de Sam Peckinpah que es The Wild Bunch (Grupo salvaje). Los cuatro hombres caminan juntos para enfrentarse a su destino, porque no queda sino defender aquello en lo que creen; joder, lo primero es lo primero, a un amigo no se le deja solo.

Tags: , , , ,

El logo y el tiburón

Inicié el blog con fuerza, y aunque pueda parecer que en los últimos días he flaqueado, nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que he estado bastante tiempo escribiendo sobre Tiburón, de Spielberg, y una vez terminada la crítica he tenido que diseñar la página estándar para las películas comentadas y un logo molón. Estas dos últimas cosas casi me llevan más tiempo que la primera, pero ya está todo a punto.

Como habréis observado, esta imagen es nueva en el blog:

Hará las veces de estrella en las críticas y será el icono que acompañe al hasta ahora solitario http ¿mascota? ¿qué es eso?

Por otro lado, surge una nueva sección, que no categoría, de esas que van a la izquierda. Es un índice de las películas sobre las que he escrito, ordenado alfabéticamente. Sí, ahora sólo hay una y no hay necesidad de ordenar, pero espero que tengáis que darle a la ruedecilla del ratón algún día.

Sin más demora os dejo con Jaws:

Tiburón (1975), Steven Spielberg

Dirección: Steven Spielberg

Guión: Carl Gottlieb y Peter Benchley

Intérpretes: Roy Scheider, Robert Shaw, Richard Dreyfuss, Murray Hamilton.

El sol inclemente que calienta la playa no hace una excepción conmigo y me hace sudar; zambullirme en el agua es una reacción instintiva. Nado unos cuantos metros mar adentro disfrutando del contacto con el líquido que palia el bochorno. Observo el cielo, luego la playa; mi cabeza se queda en blanco mientras floto sin esfuerzo. De repente, un pensamiento alarmante me devuelve al mundo: ¿y si…? Miro a ambos lados y, al mirar hacia abajo, no puedo soportar ese abismo azul y regreso incómodo a la orilla. Tengo 12 años y miedo a ser devorado por un tiburón.

Esta experiencia personal, acerca de la inquietud que me invadía al sumergirme en el mar desde que vi Tiburón por primera vez, es un reflejo del impacto que esta película causó en el subconsciente de los bañistas de varias generaciones. Proporciona, además, la clave de su éxito: yo no veía el tiburón, lo intuía; allí sólo estaba yo y, sin embargo, en mi cabeza el gran blanco era tan real como el agua que me rodeaba. Durante la mayor parte de la película, el tiburón, aunque no se ve, sabemos que está ahí. Sugerir su presencia en lugar de mostrarlo es lo que aterroriza, pues no hay peor criatura que la que crea nuestra imaginación.[...]

Sigue leyendo…

Tags: , ,

“Well, let’s not start sucking each other’s dicks quite yet”

Retocando un par de cosas del diseño del blog (aunque no noteís cambios tenía un jaleo importante en la barra lateral derecha) me dí cuenta de que la presentación se pasa de minimalista; vi que es algo monótona. Un instante después, en el que se hubiese encendido una bombilla encima de mi cabeza si fuera un dibujo animado, se me ocurrió que una buena forma de alegrar el aspecto de la página era incluyendo una cita de una película en la barra izquierda. Si, además, esa cita se renovase semanalmente y se explicase el porqué de su elección, entonces tendría la categoría que ahora presento: Cita de la semana. Para estrenarla, Pulp Fiction es perfecta. Como norma, la cita estará en su idioma original salvo que este sea el japonés o igualmente incomprensible.

Vincet y Jules, John Travolta y Samuel L. Jackson respectivamente, se ven en un jodido marrón cuando, de camino al garito de Marcellus Wallace (Ving Rhames) en coche, Vincent dispara accidentalmente al pasajero del asiento de atrás. La bala impacta en la cabeza y llena de sesos y sangre el interior del automóvil, que automáticamente se convierte en una señal luminosa para la pasma que dice algo así como “venid a detenernos”. No les queda más remedio que ir a casa del hombre de confianza más cercano, Jimmie, interpretado por Quentin Tarantino.

La verborrea de los tres provoca una conversación sin desperdicio, donde Julius y Vincent intentan convencer al huesped de que se quede el cadáver en su casa el tiempo indispensable, mientras éste se queja de que si su mujer los pilla se divorcia. Al intento de peloteo de Jules alabando el café que les ha preparado, Jimmie contesta:

I don’t need you to tell me how fucking good my coffee is, okay? I’m the one who buys it. I know how good it is. When Bonnie goes shopping she buys SHIT. I buy the gourmet expensive stuff because when I drink it I want to taste it. But you know what’s on my mind right now? It AIN’T the coffee in my kitchen, it’s the dead nigger in my garage

El ambiente se calma cuando Marcellus, tras la llamada de socorro de Jules, avisa al hombre que soluciona problemas, El Lobo, véase un Harvey Keitel magistral. Su esencial labor consiste en decir que limpien el coche, que cambien la tapicería de los asientos y finalmente que se deshagan de los trajes ensangrentados.

Vincent y Jules limpian el coche a conciencia. Tanto que, Jimmie, sorprendido con el increíble resultado, exclama:

I can’t believe this is the same car

Y entonces El Lobo suelta la bomba, algo parecido a “no empecemos a chuparmos las pollas todavía”:

Well, let’s not start sucking each other’s dicks quite yet

Ese tono irónico y picaresco resume muy bien el guión ágil, ingenioso y divertidísimo de un Tarantino en estado de gracia. Pulp Fiction es su obra maestra y lo consagró como el director más influyente de los noventa. A partir de su estreno en 1994, las pantallas se llenarían de gangters facundos y predicadores, pero ninguno de ellos estuvo a la altura de Vincent Vega o Jules Winnfield.

Tags: , , , , , ,

La huelga y los Globos

Las cosas andan revueltas en Hollywood. La huelga de guionistas que desde hace dos meses le da dolores de cabeza a los productores de media américa parece no tener un fin cercano. Con 12.000 escritores afiliados, el Writers Guild of America lleva haciendo desde principios de noviembre una demostración de poder sindical, negándose a escribir letra alguna si no reciben un porcentaje de los beneficios que las majors sacan de los DVD de las series y de los programas que se ofrecen por Internet. Visto así y sin concretar el porcentaje, tiene bastante lógica que los currantes quieran sacar tajada de tan suculento pastel, pero el acuerdo no llega y las consecuencias hacen mella hasta en el glamour del celuloide.

Quiero mi bocadillo

Series y programas de televisión aparte (que no es poco), el parón se ha cargado la ceremonia de los Globos de Oro, quedándose el cine con una alfombra menos. Adiós a los guapos y guapas posando con trajes caros y afectados saludos, adiós a las ruedas de prensa de los sonrientes premiados y adiós, sobretodo, a la chispa de dar un Golden Globe, que las tres horas de gala se quedan en una sola donde dirán los ganadores sin más. Tan soso como recitar la tabla de multiplicar del 7.

Scorsese y Spielberg

Muchos actores y directores han mostrado por su parte apoyo incondicional a los guionistas. La campaña speechlesswithoutwriters y sus cortos han reclutado a artistas de la talla de Woody Allen y el sindicato de actores anunció el pasado sábado que la mayoría de los nominados no acudiría a la gala. Ahora ni siquiera les van a echar en falta.

Pero que no haya gala no significa que no haya ganadores. Habrá que pegar la oreja porque entre los nominados tenemos representación española doble, con Javier Bardem candidato a mejor actor secundario por No country for old men y Alberto Iglesias en la categoría de mejor banda sonora por The Kite Runner. El compositor donostiarra, que ya estuvo nominado al Oscar por la música de El jardinero fiel, es toda una institución en su campo. Lo de Bardem es insólito tratándose de un actor español: su colaboración con los Coen le ha valido un Critics Choice Award y apunta como favorito para los Oscar de este año, además de todos los premios que ha acumulado en su imparable carrera. Personalmente quiero que ganen los dos, aunque solo sea por barrer para casa.

En fin, veremos si todo este embrollo no acaba jodiendo los Oscar también, con las ganas que tengo de hacer la clásica porra y ver la gala en casa de CDC (qué cara más dura tenemos algunos)

Tags: , , ,

Mis películas favoritas del 2007

Bienvenidos a nosoydirectordecine.com. Después de mucho marear la perdiz por fin inauguro el blog que tenía en mente desde hace más de un año. Echando un vistazo atrás no puedo empezar sin dar las gracias a mi amigo David Alayón de PisitoenMadrid, que ha comprobado lo coñazo que puedo llegar a ser sin quejarse y que gracias a él puedo escribir este post. También merece mi consideración Jaime, el ballener0 más colgado de internet con su furiacontralamáquina, que, como David, ha ayudado lo suyo. Por último y antes de entrar en materia le mando un beso a Miriam para compensar un poquito todo lo que me ha dado estos últimos años.

No me gustan demasiado las listas. Parecen arrojar un juicio definitivo y la vez son personales y subjetivas. Muchas veces el mismo que la hace puede no estar de acuerdo con ella al día siguiente. Sin embargo, he de reconocer que es inherente a la persona comparar cosas y establecer lo que más o lo que menos nos gusta. Por eso y porque soy un pelín contradictorio voy a poner las cinco películas estrenadas el año pasado en España que más me han gustado.

Ha habido muchas películas buenas en el 2007 pero si me tengo que quedar con cinco éstas son las elegidas. Hay triple empate en el segundo puesto.

1. Ratatouille: Brad Bird ya demostró su talento en El gigante de hierro y en Los increíbles, pero ninguna de ellas le salió tan redonda como este peliculón. Con una impresionante puesta en escena que aprovecha todos los recursos de las últimas tecnologías de animación digital, Ratatouille cuenta la historia de una rata con un talento innato para la cocina que acaba de chef nada menos que en París. El genial Anton Ego, los gags al estilo Buster Keaton o la escena final con cientos de ratas cocinando coordinadas convierten esta película en una obra maestra de la animación, lo más divertido y emocionante que vi en 2007.

Remy

2. Promesas del Este: David Cronenberg y Viggo Mortensen juntos de nuevo con resultados mejores que en su anterior colaboración, Una historia de violencia. Como era de esperar de Cronenberg es sangrienta y seca, pero no era tan obvio que fuese original en su retrato de la mafia rusa (¿qué no hemos visto a estas alturas de mafias?) ni que los personajes fuesen tan sólidos y creibles. Mortensen lo clava como tipo duro (qué cara de peligroso tiene) y pelea en pelotas en una escena de libro.

Nikolai

2. Zodiac: Nunca me ha convencido del todo David Fincher y fui a ver Zodiac con escepticismo. Me llevé una grata sorpresa con un guión preciso como un reloj filmado con sobriedad, y eso que algunas escenas, como las de los asesinatos, eran propensas al exceso. Dos horas y media acompañando obsesiones (la de Graysmith, la del inspector Toschi, la de Zodiac) que pasan rapidísimo y dejan cierta desazón, parecida a la que debió experimentar el protagonista al final de la historia. Sólo una pega: alternaría el orden de las dos últimas escenas.

2. Cartas desde Iwo Jima: Más que un director consagrado Clint Eastwood es una leyenda. Lleva dirigiendo casi cuatro décadas y a sus setenta y muchos sigue haciendo buen cine. Cartas desde Iwo Jima es la historia de una de las batallas más importantes de la II Guerra Mundial contada desde la perspectiva japonesa, complementa a Banderas de nuestros padres, su homóloga del lado americano, y es mucho mejor. A pesar de su estilo clásico es una película arriesgada (se estrenó japonés con subtítulos) y da la sensación de que ni los mismos japoneses se hubieran retratado tan fielmente y con tanta humanidad, lo que da una idea de lo grande que es este director.

Cartas de Iwo Jima

3. La soledad: La mejor película española del año es también la más osada y extraordinaria. Se sirve de la Polivisión (la pantalla se divide y da dos puntos de vista de una misma situación) para hablar de desgracia, incomunicación y cómo no, soledad. Detras del hiperrealismo y el tono distante y frío se esconden personajes con verdaderos sentimientos, más expuestos de lo que parece. Es triste y desgarradora, como la vida misma, y quizás por ello le falte esperanza. Entre esta y Las horas del día, Jaime Rosales apunta como uno de los mejores directores de nuestro país.

Ahora os toca a vosotros ¿Coincidís en alguna? ¿En cuál me he colado? Comentad, comentad.

Tags: , , , , ,